Para las modelos la anorexia no se gesta en el mundo de la moda
* Las mannequins dicen que la anorexia es un problema social y que ellas no son las únicas responsables.
* Culpan a las marcas y aseguran no conocer casos de colegas que padezcan la enfermedad.
* Informe de una cronista de minutouno.com
Las modelos tuvieron que pasar por la prueba de la balanza antes de subirse a la pasarela del diseñador Jorge Ibáñez y eso despertó nuevamente el escándalo. En el marco del polémico desfile que finalmente se realizó ayer, minutouno.com habló con las protagonistas sobre la responsabilidad que tienen las modelos.
El diseñador piensa que la anorexia es una problemática de todos y que no sólo las chicas que modelan la padecen. "Las verdaderas modelos son naturalmente flacas, el problema es que a chicas que no tienen las características físicas adecuadas se les promete un ideal de modelo a seguir que es imposible de cumplir", manifestó a minutouno.com Ibáñez.
Por su parte, Ingrid Grudke y Julieta Prandi son dos de las chicas que consideran que la enfermedad es un problema social. “La culpa no es de las modelos, la anorexia y la bulimia no se remite al ámbito de la moda sino que está en todos lados”, dijo Prandi a minutouno.com.
Otra de las cuestiones que las chicas niegan es haberse sentido discriminadas con requisitos de extrema delgadez por parte de las agencias o de las empresas que las contratan.
Roxana Zarecki es una de las que se mostró más molesta. “Me da vergüenza ponerme a discutir si la acción de Jorge y nuestra profesión es discriminatoria o no”, dijo la esbelta modelo.
Según Zarecki, en la Argentina nadie exige nada y todo es un mito creado por los medios de comunicación. “Yo estoy del otro lado, estoy arriba de las pasarelas y formo parte del staff de una agencia desde hace 15 años y nunca nadie me exigió ni que engorde ni que adelgace”, enfatizó la modelo.
Por su parte, Grudke contó a minutouno.com que cuando ella empezó en ésta profesión no sabía de la existencia de una enfermedad que se relacione con el “no comer” y que si bien se usaban las chicas andróginas, su físico nunca fue un impedimento para conseguir trabajo a pesar de que en ese entonces poseía una figura más robusta.
“Estaban de moda las modelos sin forma y yo venía de hacer deportes y era muy musculosa. De todas maneras trabajé muchísimo y no fue la excusa para que me dejen de lado”, comentó Grudke a minutouno.com. Y añadió: “Incluso hice muchas campañas de ropa interior y de mallas porque necesitaban chicas con curvas”.
Las modelos consultadas también aseguraron a minutouno.com que es muy raro ver casos de colegas nacionales que padezcan anorexia o bulimia.
“No me tocó ver de cerca modelos enfermas”, dijo Prandi. Mientras que Grudke remató: “Sí veo chicas que aspiran a seguir modelos de belleza incorrectos, que se obsesionan con eso y terminan enfermando. Pero también es muy difícil poder colaborar y ayudar".
¿Las marcas tienen la culpa?
Las marcas están en la mira. Para las mannequins son uno de los principales responsables del fenómeno de la anorexia. “Imponen medidas irreales. Los talles no son muy normales y las prendas son cada vez más chiquitas”, explicó Prandi.
Por su parte, Grudke dijo que ella misma padece la locura de los talles. La rubia dijo que mientras que en Estados Unidos o en Europa usa entre 0 y 1, en la Argentina llegó a tener que comprarse un large. "Soy flaca pero tengo cola y curvas, entonces lo que me queda bien de largo y de cola me queda enorme de cintura", explicó la modelo.
Lejos de las exigencias de extrema delgadez que las pasarelas internacionales parecen imponer, en la Argentina el panorama es distinto. Hoy están de moda las chicas más pulposas. Como dice la frase popular “los hombres quieren tener de dónde agarrar”.
“Acá se imponen las curvas. En cambio en el exterior hay muchas más pretensiones. Allí las modelos tienen que medir 1,80 sí o sí y cuanto más raquíticas y más se le vean los huesos mejor para los diseñadores”, sintetizó a minutouno.com Prandi.
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