Coronados de gloria vivamos

Sociedad

Como todo psicoanalista me es imposible no tomar las palabras y ponerlas en el discurso de un modo inédito, tal como el Inconsciente nos enseña del sinsentido, para que allí eso que no advertimos haga paso inéditamente para sorprendernos, así es como hoy mientras mis hijas duermen la siesta tranquilas como cualquier tarde, advierto en mi fuero intimo que no es cualquier tarde, porque no podremos salir a la plaza y demás, porque debemos permanecer en casa, reinventando juegos y propuestas, utilizando la conexión a internet para seguir propuestas online que también se reinventaron en tiempo récord y se puede patinar hasta estudiar griego antiguo en un solo paso… Entonces también advierto que estamos un poco aturdidos de todo y nada a la vez ¿Cómo no vamos a sentir malestar? Adultos y niños por igual. Nos hemos visto privados de buenas a primera a cambiar hábitos y rutinas, que nos organizaban, que nos permitían andar-

Y ahí estamos, pasivos frente al canal de las 24 horas transmitiendo cantidad de fallecidos, hay 1 mas, hay 15 mas, hay 10000 más… y ahí entendemos que no estamos infectados pero sí afectados, desestabilizados frente al mensaje incesante televisivo-radial y gráfico: todos podemos morir, pero desde el pensamiento lógico racional uno diría ¿todos vamos a morir algún día o no? Sí pero el psiquismo no tiene esto en primera plana, sino sería muy arduo vivir, amar, crear, seguir cada día… nuestro aparato psíquico nos mantiene velado ese devenir, a un lado digamos, para que las ideas sean vividas, creativas, vitales… Por eso insisto en que es de suma importancia enfocarnos en lo positivo: hay muchos recuperados, van a encontrar antídotos, vacunas, hay muchos gestos solidarios, etc. La sobreinformación nos tiene alertas, amenazados, y frente a esto aparecen los mecanismos de defensa frente a la angustia, en Estados Unidos salen a comprar armas, por ejemplo, se vacían los supermercados, (llevo esto por las dudas y esto otro por las dudas) El “por las dudas” , se llevan todo porque lo que no duda ahí es el impulso de protegerse con lo que sea, porque lo desconocido acecha, y no basta nuestra propia ideación, que ya nos complica, que nos conectamos con otros que están también por las dudas armando sus emociones y su alacena como pueden. En medio de este torbellino ¿qué podemos hacer?

Respirar profundo, atravesar la experiencia sabiendo que este encierro es provisorio, esto es fundamental, aceptar la situación, no estar en pijama todo el día, porque hay mucho para hacer activamente; recordar que no estamos castigados encerrados, no hacernos falsas promesas, como voy a ordenar el decimo cajón del mueble de la esquina, porque por algo no lo hicimos antes. Acá si, permítanme ser algo pesimista, no vamos a obtener cambios radicales en a personalidad, no; en la medida que esta experiencia la pongamos al trabajo terapéutico, si sos generoso seguirás siéndolo, si te cuesta encontrar pareja por algún motivo seguirá ocurriendo, si sos miserable seguiras siéndolo, si sos obsesivo así seguirá, y la lista es al infinito… la cuarentena va a terminar, todos estamos afectados, depende de cada uno, de que lectura hare a posteriori de mis actos, de ver que me paso, para sumarlo como experiencia enriquecedora, porque no nos va a modificar en masa para ser buenos, eso lo dejo para otros discursos… yo quisiera que te sientas rey y reina de tu vida, es tu responsabilidad el cuidado propio, de tu comunidad, de tu crecimiento personal, serán los narcisistas y los necios los que al finalizar esta etapa se queden sin su corona, sin la riqueza del aprendizaje, de la mirada profunda al interior. Los psicólogos necesitamos comunicar más que nunca que la palabra hace lazo social, que la angustia cede cuanto se abre paso ahí donde hay movimiento, donde nos ha sujetado esta situación, hay que reinventarse, simplemente para vivir el día a día que es lo único real que ocurre, lo único… con gloria coronados vivamos, a seguir, aceptar y seguir.

LIC. ANALIA GOMEZ MALACALZA

Mn 34222-Psicologa Clínica