Por la crisis económica cerró su restaurante en Marcos Paz y vende los equipos y enseres en internet
"Hoy nos toca hacer la publicación más difícil", reconocieron los responsables del local. Ahora se liquidan los equipos para gastronomía.
Los dueños de un restaurante de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, anunciaron hace tres días el cierre de su empresa por la crisis económica, y apenas se difundió la noticia pusieron manos a la obra para vaciar el local sobre la calle Leandro N. Alem.
"A todos nuestros clientes, amigos, seguidores y todo aquel que haya tenido la posibilidad de conocernos... Hoy nos toca hacer la publicación más difícil, la más triste y la que no pensábamos que un día podía llegar", escribieron acongojados desde el restaurante Nuestra Casa, de Marcos Paz.
"Después de grandes momentos, de tantas comidas y risas compartidas con ustedes, nos vemos en la difícil situación de no poder sostener un negocio con los estándares que siempre nos caracterizaron, con buena comida y buenos precios. Podemos sentarnos a exponer durante largo rato entre todos, el contexto que la economía está padeciendo, pero no queremos extender la herida de una despedida para nosotros", explicaron.
Ese "contexto que la economía está padeciendo" es evidente en la caída del consumo, que provocó el cierre de empresas de todos los rubros y no sólo en gastronomía.
Con palabras de gratitud hacia empleados y clientes, los dueños de Nuestra Casa mantuvieron la tesitura de su mensaje: "Esperamos desde lo más sincero de nuestros corazones, que cada plato que hemos servido en nuestro salón o que hemos llevado hasta su casa, sea como más de un cliente nos dijo, ese recuerdo a un familiar, a la comida caserita de la abuela, de mamá o de papá. Eso siempre fue nuestro objetivo, de ahí el nombre Nuestra Casa (que al final, los queríamos hacer sentir como en casa)".
Al día siguiente de la difícil publicación del mensaje en Instagram los encargados del negocio publicaron para la venta los freezers, heladeras, freidoras, aires acondicionados y hasta el horno que tenía el restaurante.
Distinto a como ocurre en los casos en que cierra un restaurante y el inventario lo liquida una firma de remate especializada en gastronomía, los encargados de Nuestra Casa decidieron desprenderse de las mesas, sillas, vajilla, cristalería, todo por su cuenta.
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