Prostíbulo encubierto en Recoleta: procesan a nueve hombres por la explotación sexual de 50 mujeres

Sociedad

El lugar funcionaba bajo la fachada de un boliche ubicado frente al cementerio. Dos de las víctimas eran menores de edad.

Nueve hombres fueron procesados por el delito de trata de personas, acusados de explotar sexualmente a 50 mujeres, dos de ellas menores de edad, en un prostíbulo encubierto que operaba simulando ser un boliche en el barrio porteño de Recoleta.

Los hechos denunciados habrían ocurrido en el local “D’Lirio”, ubicado en la calle Vicente López 2134, frente el cementerio de la Recoleta, el cual fue allanado en julio de 2024 luego de una investigación que dejó a la luz el funcionamiento de una red de trata y explotación sexual.

La investigación se inició a raíz de una denuncia anónima realizada el 6 de abril de 2022, a través de la Línea 145, donde se señalaba que el local funcionaba un prostíbulo encubierto como bar y boliche bailable, y que cobraban entradas de entre 30 mil y 50 mil pesos para compartir una mesa con una mujer.

D’Lirio recoleta explotacion sexual

Según la denuncia, las mujeres no podían retirarse antes de las 6.30 de la mañana y en el lugar se coordinaban encuentros sexuales que luego se concretaban en hoteles cercanos.

Explotación sexual en Recoleta: así operaba la banda

La investigación determinó que las víctimas eran reclutadas a través de redes sociales con ofertas engañosas para realizar “presencias”, lo cual consistía en acompañar a los clientes en sus mesas, conversar, beber y bailar con el objetivo de incentivar el consumo de bebidas alcohólicas. Una vez entablado el contacto, los organizadores solicitaban fotos del cuerpo de las víctimas y los perfiles de redes sociales para evaluar si cumplían con los “estándares” establecidos para trabajar en el lugar.

Una vez que eran contratadas, solo recibían pagos fijos de entre 7.000 y 20.000 pesos por noche. Debían presentarse a las 22 y permanecer hasta las 6 porque, en caso de llegar tarde o retirarse antes, no cobraban la remuneración.

Otra modalidad de explotación consistía en la participación de “bailarinas”, quienes realizaban bailes sensuales sobre las mesas de los clientes, en ocasiones casi desnudas, a cambio de un pago fijo y propinas.

Los encuentros sexuales se denominaban “pases” se concretaban luego en hoteles o albergues transitorios de la zona. El pago era de entre 150 y 500 dólares, pero los organizadores retenían al menos 100.

De acuerdo con la imputación, los acusados habrían captado y recibido al menos a 50 mujeres para explotación sexual en el local, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad y sometiéndolas a un estricto sistema de control.

Los procesamientos contra los nueve individuos fueron ordenados por el juez federal Sebastián Casanello, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°7.

Cinco de los acusados quedaron procesados como presuntos coautores del delito de trata de personas agravado por la existencia de menores de edad, mientras que los otros cuatro fueron considerados partícipes necesarios del mimo delito, detalló el sitio Fiscales.

El juez también ordenó embargos por 7.800 millones de pesos, la prohibición de salida del país para todos los imputados y la inhibición de bienes de la empresa que administraba el lugar, Gran Recoleta S.A.

En su resolución, el juez Casanello sostuvo que “el respaldo estructural de la sociedad comercial otorgaba una imagen de negocio legítimo que servía como fachada para que las mujeres aceptaran las condiciones de control que se les imponían”. También firmó que “las mujeres eran exhibidas como objetos y debían tolerar abusos por parte de los clientes, con el aval de los organizadores”.

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