Qué es la hepatopatía por alcohol que pone en riesgo a Maradona

Sociedad

*Diego Maradona sigue internado y el diagnóstico médico fue contundente: “hepatopatía por consumo de alcohol”.
*Para averiguar en qué consiste esta patología y cómo puede tratarse, minutouno.com recurrió a un especialista en la materia.

Diego Maradona sigue internado y el diagnóstico médico fue contundente, padece una “hepatopatía por consumo de alcohol”. El doctor Pedro Trigo, especialista en la materia y médico del Fleni, conversó con minutouno.com y explicó que esta patología se debe al daño que el alcohol produce sobre el hígado y que depende, básicamente, de 3 variables:

Susceptibilidad clínica o genética: “Hay gente que consume mucho alcohol durante mucho tiempo y no tiene problemas en el hígado, pero también hay bebedores sociales que tienen una predisposición genética y, tal vez, suman a esto un trastorno alimentario como la obesidad y sin llegar a estar ebrios pueden desarrollar una cirrosis, el espectro es muy amplio y hay muchos puntos intermeios entre estos dos extremos que planteé”, advierte Trigo.

Cantidad: “Un consumo diario de 60 gramos de alcohol durante unos 10 años es suficiente para que un hombre de peso y altura estándar tenga una cirrosis –dice el especialista-. Para una mujer, con 40 gramos diarios es suficiente”, señala el hepatólogo y aporta más datos: “1 litro de vino de buena calidad tiene 140 gramos de alcohol y 1 litro de whisky, entre 450 y 480 gramos”. Así, un hombre que tome un poco menos de medio litro de vino por día durante 10 años o una décima parte de un litro de whisky por día durante el mismo período, se estaría comprando una cirrosis en cómodas cuotas.


Para un hombre, menos de medio litro de vino por día durante 10 años es suficiente para sufrir una cirrosis.     

- Tiempo: “Además del tiempo de consumo continuado, hay que tener en cuenta que un consumo muy alto de alcohol en un período muy corto de tiempo produce un daño que es independiente de toda predisposición genética”, aclara el médico y ejemplifica: 1 litro de whisky en una noche, por ejemplo, es excesivo.

La esperanza

Pedro Trigo hace hincapié en el hecho de que el hígado es un órgano muy plástico que tiene gran capacidad regenerativa y es por eso que existen los trasplantes de hígado con donante vivo: “Se le puede sacar un 60 o 70 por ciento de hígado a un donante y la persona sigue su vida con el 30 por ciento restante que se va regenerando”, por eso, el médico destaca la reversibilidad de la patología hepática.

Sin embargo, hace una aclaración: “Si el paciente tiene otras patologías asociadas, como obesidad o hepatitis por virus C y B, esto hace que los tiempos y las cantidades de alcohol necesarias para tener una cirrosis disminuyan drásticamente y la reversibilidad es menor”.


 


El hepatólogo dice que lo que hay que curar es la adicción, no la hepatopatía, porque el hígado mejora con sólo dejar de tomar.    

Y aquí vale un paréntesis, porque Diego estuvo obeso, fue operado, tiene un by-pass gástrico, y padeció una hepatitis anteriormente, además de que ahora está aumentando de peso, fuma, toma alohol y no lleva un "ritmod e vida coherente", según su médico personal, Alfredo Cahe.

“El 60 por ciento de los pacientes con consumo de alcohol intenso y prolongado que desarrollaron una enfermedad hepática tan grave que hasta se piensa en la posibilidad de un trasplante, logra recuperar completamente su hígado con sólo practicar la abstinencia, que es el eje de la recuperación”, señala y aclara que el problema serio con estos pacientes es que el alcohol tapa los trastornos psiquiátricos.

“Acá lo que hay que curar es la adicción, no la hepatopatía, porque el hígado mejora con sólo dejar de tomar”, dice Trigo y advierte que estos pacientes suelen cambiar el objeto de su compulsión, entonces dejan de ser alcohólicos y pasan a ser obesos.

Según el especialista, junto con el tratamiento para el hígado tiene que haber un equipo multidisciplinario de psicólogos, psiquiatras y grupos de auto-ayuda al que se tiene que sumar la familia para poder trabajar la adicción. “El gran desafío es que el paciente tome conciencia y que cambie la conducta”, plantea.

Justito lo que todos dicen de Diego: que tiene que cambiar de actitud, que tiene que elegir sus compañías, que tiene que buscar un entorno que lo apoye, que tiene que dejar de tomar alcohol. Habrá que ver si puede hacer lo que debe para que su hígado esté de 10.

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