Que no se corte: cómo evitar la monotonía en la cama

Sociedad

* A simple vista, tener relaciones sexuales toda la vida con la misma persona parece imposible de cumplir.
* Sin embargo, y para bien de los amantes, siempre hay algo por descubrir.
* minutouno.com te acerca las claves de quienes mantienen la chispa de la pasión a través de los años.

Idea alocada si las hay: tener sexo toda la vida con la misma persona. Sin embargo y a pesar de tener todas las de perder de su lado, mantener el deseo sexual de la pareja sin traiciones de por medio es una tarea difícil pero no por eso imposible de cumplir a lo largo de los años.

Algunas parejas disfrutan con mayor intensidad de la sexualidad cuantos más años pasan.      

Muchos pensarán que si no hay recetas mágicas que aseguren la duración de una pareja por siempre, menos aún existirán claves seguras que enseñen cómo mantener la chispa de la pasión a través del tiempo.

Sin embargo, existen casos como el de Irene (70) y Adolfo (73) en los que el deseo sexual se mantiene intacto a pesar de los 50 años que llevan de casados. “El sexo es importante aún en estos momentos de la vida. Te da una plenitud incomparable. Nuestra receta fue siempre la misma: si hubo una discusión, no irnos a dormir enojados”, comentó la mujer.

Pero no todos coinciden con Irene. Para el psicólogo y sexólogo Norberto Litvinoff, hay que pintar el cuadro como es: “Excepciones hay en todos lados. La inmensa mayoría de las parejas después de 3, 4 o 5 años de estar juntos se dejan de besar y se va espaciando el momento de tener relaciones sexuales”.
Para Kullock, el cuerpo del amante es infinito y siempre hay algo más por descubrir.     


Por su parte Paola Kullock, dueña de una escuela de sexo para mujeres, coincide con Litvinoff en el sentido de que los matrimonios de muchos años se olvidan de los besos y caricias y a su vez recomienda el contacto con el otro independientemente de lo sexual.

Más allá de la opinión de los especialistas, creer o reventar, la pasión se puede sostener en la práctica. “Nunca me dijo que no en 28 años de casada. Hasta tengo que tener cuidado con el tipo de besos que le doy porque enseguida agarra viaje”, dijo Cristina (52) respecto de su marido.

La temible rutina

El fantasma de la agobiante rutina acecha a los miembros de la pareja. Es frecuente que se cruce por la mente de los amantes la pesadilla de caer en una relación aburrida y poco excitante. Algunos hacen tours por hoteles alojamiento, unos invitan un tercero a la cama y otros tantos prueban con alternativas al sexo tradicional como la práctica del tantra.

Contrario a la creencia popular, parece que los juegos eróticos no sirven como manotazo de ahogado y deben emplearse cuando la pareja pase por el mejor momento. “Tarde o temprano en la rutina vas a caer. Hay que implementar cosas nuevas cuando se esté bien para que cuando las cosas no anden de diez, se tenga el recuerdo de lo mucho que pueden disfrutar juntos”, aconsejó Kullock.
Juegos eróticos, sorpresas, tours por hoteles alojamiento y hasta invitar a un tercero a la cama ayudan a salir de la rutina.     


Sorprender al compañero parece una de las estrategias más eficientes. Una tarjetita escondida en la cartera, en alguna prenda o en la billetera que diga “vale por...”, para la dueña de la escuela de sexo es un condimento que nunca falla.

En otro bando se encuentra Litvinoff, quien niega rotundamente la efectividad de juegos eróticos o sorpresas como las que aconseja Kullock. Para el sexólogo, el profundo cansancio y aburrimiento que significa hacer el amor siempre con la misma persona se resuelve sólo con la práctica del sexo tántrico.

“Ese tipo de soluciones duran menos que un suspiro. La verdadera escapatoria a la rutina es mantener un activo ritmo de relaciones sexuales durante la semana sin llegar al clímax  en todos los casos. Eso genera que se tengan ganas permanentemente”, resumió. 

Siempre hay más por descubrir

Decir que en materia de sexo todo está dicho sería como decir que se conocen todos los misterios que rodean el universo. Para bien de los compañeros de cama, el placer que otorga mantener relaciones sexuales es tal que nunca se agota por más conflictos que existan y siempre hay algo por develar en el compañero.

Reservar un momento para los besos y las caricias colabora con el bienestar de la pareja.     


Kullock sostiene la siguiente frase: “No te alcanza toda la vida para descubrir el cuerpo de la otra persona”. Para la especialista en el tema, hay que permitirse volver a ver al otro y cambiar los parámetros tradicionales a los que están acostumbrados.

Hay parejas que incluso aprenden a disfrutar más a medida que pasan los años. Algo parecido le pasó a Viviana (48) que por cuestiones de valores inculcados llegó virgen al matrimonio y hoy se arrepiente: “No haber tenido relaciones con mi marido antes de casarnos es algo que perdí. Iba a un colegio de monjas y todo era un pecado. Pero con el tiempo me fui perfeccionando y practicando cosas nuevas. A diferencia de años atrás, hoy hay mucha información disponible”.


 


Conclusión: como dice el dicho ...  ¡¡¡ relájate y goza !!!

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