Sexo post separación: ellos se deprimen y ellas se dedican a disfrutar

Sociedad

*Contra lo que se cree, tras la separación las mujeres son sexualmente más activas y gozan más que los hombres.
*minutouno.com consultó a especialistas que opinaron al respecto.

El imaginario colectivo hace pensar que luego de largos años de matrimonio, con cama rutinaria pero segura, la separación abre un nuevo camino a explorar en el plano sexual que los hombres recorren con mucha plenitud y satisfacción mientras que ellas, se dice, prefieren ponerse las chancletas.

Afrontar la sexualidad post matrimonial es un período difícil de atravesar tanto para ellas como para ellos. Pero ambos, reaccionan de manera diferente.

Las fantasías populares hacen creer que ellas, cuarentonas y cincuentonas ya, se olvidan que el sexo se puede gozar y pierden interés. En cambio, ellos se vuelven más activos y disfrutan más.

La flor de la vida

Para el sexólogo Adrían Sapetti “la mujer a los 40 y pico está en la plenitud de la vida y con ella está naciendo una mujer nueva que empieza a separar el amor de la sexualidad  pudiendo disfrutar de la pasión que quizás nunca tuvo en su matrimonio”.

Su colega Sandra Lustgarten, agregó que el cortar con una relación de larga data permite explorar y sentir de otra manera la sexualidad, dando paso a la reaparición de “un juego más adolescente”.

A su vez, los especialistas coincidieron en que la información, la menopausia y el tiempo libre son algunos de los factores que apoyan las nuevas costumbres de los separados.

Para Lustgarten la menopausia si bien es un proceso que se vive como una pérdida da lugar a liberarse sexualmente ya que “los miedos al embarazo desaparecen y no se tiene que pensar en anticonceptivos”.

Por otro lado, Lustgarten explicó que estás mujeres ya tienen hijos adolescentes o más grandes que no requieren "estarle encima todo el día ni que se les pegan todo el día". Esto les genera un tiempo propicio para ocuparse de ellas mismas “de su cuerpo y belleza y acercarse más a intimar con el otro”.

Sapetti agregó que “la libertad que experimentan luego de tantos años les permite entre otras cosas poder quedarse a dormir en la casa de otro e intimar de otra manera”.

Otro factor que influye en la actividad sexual de las mujeres es la información que en la actualidad circula por los medios “ya sea en telenovelas como en informativos”.

“La información permite que se despojen de ciertas represiones familiares y puedan vivir con mayor satisfacción la sexualidad. Lo normal es que quieran experimentar por cuenta propia aquello que ven en la tele”, contó Lustgarten.

Por el contrario, el copiar y probar cosas nuevas es algo que no suele darse en el matrimonio, según explicó la especialista, ya que “uno de los dos va a pensar que el otro está siendo infiel. Y  además va a dar vergüenza cambiar el rutinario método”.

El dialogo con las amigas es otro elemento a tener en cuenta. “Una separación implica un cambio y eso es tema de mesa en encuentros con amistades y se presta a querer incentivar a probar cosas nuevas”.

Miedo al cambio

Para los especialistas, en el caso de los hombres el factor determinante para tomar una actitud retraída respecto al sexo pasa por el miedo. “Miedo de no tener una respuesta sexual acorde a la demanda de la otra persona, tener una mal rendimiento y quedar etiquetado como mal amante” afirmó Lustgarten.

Sapetti explicó que este período suele coincidir con la andropausia, momento en que las hormonas sexuales disminuyen su nivel generando la disminución del deseo sexual lo que “repercute mucho en la apatía sexual”.

A su vez, ambos especialistas advirtieron que si está situación se le suma alguna disfunción sexual las cosas se complican más porque van acompañadas de problemas sexuales que hay que solucionar.  “En estos casos se les hace muy difícil retomar su vida erótica y muchas veces, en lugar del sexólogo, recurren a prostitutas porque ahí aunque fracasen, no "pasan un papelón" como sería el caso con una mujer que les guste”, explicó Sapetti.

Pero no todo es físico, el sexólogo sostiene que el hombre no está acostumbrado a vivir solo y una separación implica un cambio de casa y de hábitos lo que hace que en una primera etapa se deprima y tenga apatía respecto al sexo.

Pero en materia  de seres humanos no hay ecuaciones perfectas por lo que muchos factores influyen en las actitudes que cada uno tomará: la historia personal de cada uno, el modo en que se haya dado la separación, las represiones de cada uno, sus frustraciones y fracasos en la vida sexual, son algunas de las cuestiones que pueden dar vuelta el mito.

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