Sueño, ratas y Viagra: conocé de qué se trata el Ignobel argentino

Sociedad

Para entender la importancia (y extravagancia) de la investigación de Diego Golombek basta solo mencionar que tuvo repercusión en medios tan diversos como la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (PNAS), la revista Sciencie y la BBC y hasta de la Revista Playboy.

El trabajo, realizado junto a Patricia Agostino y Santiago Plano, apunta a estudiar los ritmos biológicos, “nos interesaba saber cómo se pone en hora” el reloj biológico, explica a minutouno.com su mentor.

“Queríamos saber qué pasaba entre que los ojos ven luz y el reloj cambia de hora. Lo que sucede en términos moleculares, qué genes se prenden, cuáles se apagan. Y que le dice la luz a las neuronas”, amplía.

Uso humano

De llegar a buen puerto, el hallazgo del doctor en Física argentino permitirá mejorar la adaptación a nuevos horarios de personas que viajen mucho y padecen jet lag, aquellos que sufren insomnio, o de quienes trabajan en turnos rotativos.

Después de horas de laboratorio e intentos de los más variados, encontraron una molécula en el camino entre la luz y el reloj. “Así, si se inhibe el mecanismo que la destruye, se podría controlar. Algo que se logró con el sidenafil (el componente principal del Viagra)”, cuenta Golombek no antes de advertir, y bromear, respecto a que “aún se está tratando de perfeccionar el invento para evitar los efectos secundarios del viagra”. 

Respecto a los caminos para hacer más “amigable” y entendible lo hecho por la comunidad científica en la sociedad, el científico –que trabajó con Adrián Paenza en Científicos Industria Argentina y lo convocó al matemático para la publicación del best seller “Matemática, ¿esta ahí?”--, se esperanza con el tratamiento que estos temas cobran en los medios de comunicación.

“Noto tres grandes cambios: el público quiere saber de que se trata; los periodistas se han ido especializando, los científicos se dedican más a la difusión y contar lo que hacen”, concluye Golombek orgulloso, con su Ignobel en mano.

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