"Tecnificarnos": el dueño de Lumilagro justificó los despidos y volvió a generar polémica

Sociedad

Martín Nadler volvió a escena este domingo con declaraciones televisivas en las que defendió el drástico cambio de la histórica empresa.

En una entrevista que promete reavivar el clima de tensión social, Martín Nadler, actual titular de la histórica fábrica de termos Lumilagro, rompió el silencio este domingo y volvió a justiciar los despidos de una empresa que supo ser pionera en la defensa del trabajo y de la industria.

En diálogo con Luis Majul, el joven empresario, representante de la tercera generación al frente de la compañía, justificó la drástica reducción de personal y el cambio de modelo productivo hacia la importación, en medio de una serie de polémicas que lo tienen como protagonista en las redes sociales.

Nadler explicó que la salida de los trabajadores responde a un proceso de modernización tecnológica que, según su visión, hace prescindible la mano de obra masiva.

"Teníamos 200 trabajadores cuando hacíamos los termos de forma manual, era un proceso bastante artesanal. Pero hoy en día los termos se hacen casi en su totalidad con máquinas, tanto en China como en otras partes del mundo donde están las instalaciones", señaló el empresario.

Buscando desmitificar la imagen tradicional de la industria nacional, Nadler fue tajante: "No hay personas trabajando. A veces uno se imagina las fábricas con personas con mamelucos trabajando día y noche y ya no es así".

Al ser consultado sobre el destino de los empleados que quedaron fuera de la planta de Tortuguitas, Nadler sostuvo que se trató de "retiros voluntarios" y enmarcó la situación como una evolución natural del negocio.

"Tuvimos que tomar la decisión de tecnificarnos", argumentó el joven empresario, comparando el presente con una reestructuración pasada de la firma: "Como hicimos en la década del 70, cuando soplábamos las botellas a pulmón, bajamos de 70 a 40 personas".

lumilagro

El dueño de Lumilagro y un perfil polémico

Las declaraciones de este domingo llegan en un momento crítico para la imagen de Nadler. Semanas atrás, el empresario ya había generado controversia al anunciar que Lumilagro pasaría a importar gran parte de los componentes que históricamente fabricaba en el país.

A esto se le suma el fuerte rechazo que cosecharon sus publicaciones en redes sociales, donde usuarios y representantes gremiales le recriminaron actitudes que parecían celebrar el ajuste y la pérdida de puestos de trabajo.

Con esta nueva aparición mediática, el dueño de la marca de termos más famosa de Argentina ratifica el rumbo de una empresa que parece alejarse definitivamente de su perfil industrial tradicional para volcarse a un esquema de ensamblado y comercialización de productos extranjeros.

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