Todas quieren saber de sexo
* Descubrir cuáles son las técnicas eróticas para disfrutar de una mejor sexualidad y enloquecer a sus parejas es una tendencia que crece entre las mujeres.
* Cómo hacer un striptease, un baile en el caño o un masaje sensual son algunas de las lecciones básicas de la escuela de sexo de Paola Kullock.
Con una picada y cervezas de por medio, un grupo de mujeres deseosas de aprender todos los secretos de las profesionales para aplicar en la intimidad con sus parejas enmarca las reuniones que realiza Paola Kullock a modo de cumpleaños, despedidas de soltera o como un simple pasatiempo entre amigas.
De día, las lecciones se desarrollan con más seriedad, como si lo que se estuviera enseñando fuera física nuclear, y pueden ser tanto personales como grupales. Si son individuales, los valores oscilan entre los 50 y 70 pesos. En caso de compartir la clase con una amiga el costo es de 35 a 50 pesos. Y las reuniones a domicilio cuestan 100 pesos más viáticos y suelen ser más descontracturadas y son nocturnas.
¿Quiénes son las que quieren aprender?
El perfil de mujeres que asiste a la escuela de sexo es muy variado: las hay de todas las edades, profesiones y niveles socioeconómicos. Pero según Kullock, las maestras, médicas, personal de sanidad y abogadas son las más recurrentes.
Si de edades se trata, la curiosidad se despierta a los 21 años y no existe un tope específico. “Las más jóvenes vienen porque quieren seducir al novio y las más grandes porque tienen ganas de divertirse y recuperar a su pareja", expresa la experta en sexo.
Los efectos pueden ser “mágicos”. Una de las clientas de Kullock la llamó especialmente para agradecerle por haber recuperado la sexualidad después de aplicar sus técnicas y que en consecuencia el marido le regaló un auto.
Intimidad de una reunión
En un comienzo las mujeres sólo se remitían a escuchar atentamente los consejos que la "profesex" les daba. Pero después de un rato, con un poco de bebida alcoholica encima y a pesar de no conocerse todas entre sí, hasta las más calladas empezaron a interactuar. Incluso las más grandes de edad (tenían entre 35 y 45 años), comenzaron a profesar sus propias técnicas para volver locas a sus parejas. "Con mi actual novio descubrí que el sexo anal puede llegar a ser placentero", es un ejemplo del grado de intimidad y de confesiones que alcanzó la charla.
Pero lo mejor llegó cuando Paola pronunció la frase “jueguen a ser prostitutas”, el entusiasmo de las 10 conocidas fue increíble y la reunión tomó ritmo. ¿Qué nombre me pongo? ¿entenderá la consigna? ¿qué diferencia existe entre una prostituta fina y una vulgar? ¿cuánto le cobro?, fueron algunas de las inquietudes que manifestaron las presentes.
Lo cierto es que como todo juego tiene sus respectivas reglas y consignas que deben ser cumplidas a rajatabla para que la fantasía sea un éxito. “En primer lugar hay que cambiarse el nombre y ponerse el que ustedes piensen que es de cabaretera”, inicia la explicación Kullock.
Luego hay que preguntar al hombre si la prefiere “cara” o “barata” y anticiparle el costo por el servicio. “Cobren 20, 50 o 100 pesos dependiendo del poder adquisitivo de cada uno pero sí o sí tienen que recibir dinero”, aclara la entendida en el tema.
Kullock también les recomienda que usen el vocabulario adecuado al mejor estilo “convencional”, “completo” “con o sin globito”, “participaciones” y que exageren el placer que les da.
La fórmula mágica
La dueña de la escuela de sexo recomienda una serie de técnicas de seducción, imagen personal y erotismo que más de una mujer estará encantada de aplicar con su pareja y más de un hombre de disfrutar de tales agasajos. A continuación, algunos consejos útiles:
Taco aguja: Dejarse los zapatos puestos para tener sexo. Que sean con taco alto y punta fina. Las mujeres se sentirán más sexies y sus cuerpos y postura mejorarán.
Sado soft: Si atan a su pareja, tienen que actuar distinto a lo habitual. Pueden darle órdenes para que el hombre haga cosas. Eso sí, siempre en tono serio y formal.
Un descuido planeado: Salir sin bombacha y comentárselo al pasar cuando estén en un restaurante y no puedan hacer nada. También hablarle con palabras groseras sobre lo que le gustaría hacer.
Regalito: Armen una cuponera como regalo de cumpleaños, aniversario, navidad o lo que sea y que él elija los juegos que desee. Las opciones pueden ser un masaje descontracturante, ser su esclava por una hora, escuchar una lectura erótica privada, compartir una hotline, ir a un sexshop o a un cine porno juntos o hacerle un striptease, entre algunas de las opciones.
A comer se ha dicho: Ponerse arroz cocido en la boca y luego el miembro viril. El champagne o soda también pueden funcionar muy bien ya que las burbujas se sienten más que placenteras.
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