Tres de cada cuatro casas tienen una dañada instalación eléctrica
- El dato surge de una encuesta en 2.280 casas de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires y a 635 porteros de edificios de departamentos.
- El estudio fue hecho en cinco ciudades del Interior. El 86% de las personas cree que su sistema eléctrico es confiable.
- Es tan tranquilizador como tramposo que los cables de electricidad vayan por dentro de las paredes: no se los ve y, así, se desconoce cuál es su real estado.
Debe ser por eso que el 86 por ciento de la población cree que su instalación eléctrica es segura, según determinó un sondeo que se hizo en el área metropolitana y en las ciudades de Rosario, Córdoba, San Juan y San Miguel de Tucumán.
En el 55 por ciento los cables de la caja de electricidad no estaban protegidos (es decir, podían tocarse accidentalmente al introducir una mano). El 84 por ciento no tenía tomas de tres patas. El 80 por ciento no disponía de conexión a tierra.
Para ser confiable una vivienda, además, debe tener un cableado de un grosor acorde a su demanda de energía y sus cables deben ser de plástico (en muchas casas aún hay de tela y goma, que prenden fuego con facilidad).
"El cumplimiento de esta norma no es obligatorio, sólo voluntario, para los inmuebles anteriores a 1996 que ya tienen medidor. Si no tienen uno, deben adecuar sus instalaciones a la disposición para que la distribuidora de electricidad se los coloque", explicó Norberto Broveglio, gerente Técnico de
Pa
Entre enero y octubre de 2006 esa fuerza intervino en 3.041 incendios en
De acuerdo a Broveglio, "la encuesta confirmó nuestra sospecha de que la gente cree que está todo bien en sus casas cuando no lo está. Que un hogar no cuenta con llave térmica puede ser causal de incendio: los cables se recalientan por el alto consumo y se puede terminar prendiendo fuego toda la instalación".
Una de las claves de la falta de seguridad eléctrica en los hogares argentinos es justamente que muy pocos fueron adecuados a sus actuales consumos de energía.
"Mucha gente se compró algo en los últimos 15 años que aumentó su demanda: un aire, una computadora, un lavarropas o una estufa. El problema es que su instalación no fue planeada para ese consumo sino para uno menor", explicó Víktor Schüssler, miembro del directorio de
Adecuar una casa puede costar caro. "Pero es un gasto imprescindible", aseguró David Kadener, jefe de calidad del Laboratorio de Instrumental y Mediciones de
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