Una historia de amor: a una perrita le descubrieron un tumor, su amiga la cuida y buscan adopción
La Negra y Vaquita son inseparables. Las sesiones de quimioterapia están cubiertas y ahora buscan un hogar donde puedan atravesar juntas la recuperación.
La Negra y Vaquita buscan un hogar donde puedan permanecer juntas mientras una de ellas atraviesa un tratamiento oncológico y son inseparables. Su historia conmovió a todo Mar del Plata por el fuerte vínculo que las une.
Según publicó el medio 0223, el caso salió a la luz a partir del trabajo de Anahí Morales, quien encabeza el Proyecto Castración y asiste a personas que no pueden acceder fácilmente a la operación de sus mascotas, ya sea por falta de información o por dificultades para trasladarlas.
En ese marco, se encontró con La Negra y Vaquita, dos perras cuya relación la impactó desde el primer momento. Durante semanas siguió de cerca su situación mientras gestionaba su castración, como parte de su labor con animales que están en la calle.
Sin embargo, tras la intervención y luego de ser devueltas a su entorno, la situación se agravó. Vaquita fue atropellada y, al ser trasladada a una veterinaria, le detectaron un tumor.
"Las devolvimos y nos enteramos que atropellaron a Vaquita. Fui a llevarla al veterinario y le descubrieron un tumor. Necesitan una casa para su recuperación. Son algunas sesiones de quimioterapia y se soluciona", relató Anahí a 0223.
En redes sociales, los videos que compartió evidencian el lazo entre ambas, La Negra no se separa de Vaquita, la besa de forma constante y permanece a su lado.
Le preguntaron por su viaje a Mar del Plata y su respuesta fue emocionante: "50 años de matrimonio"
"Si te lo cuento vas a llorar vos, y yo", fue una advertencia honesta de parte de un hombre cuando alguien le preguntó por qué viajó a Mar del Plata días atrás. La idea era hacer una entrevista casual, y en vez salió a la luz una historia de amor.
"Vine a hacer una ofrenda a mi mujer, que se murió hace poco", reveló parado en la esquina de Garay y Güemes, unas 15 cuadras de donde despidió por última vez a su esposa.
Sin dar su nombre ni detalles sobre su vida familiar, el entrevistado habló en vez de su proceso de transformación a través del duelo.
"Me cuesta un hue... es una expresión mal dicha, pero realmente... 50 años de matrimonio, hermano, así que... Es difícil, más si tenés a alguien desde los 15 años que la conozco a ella, dos pibitos. Pero soy, fui, feliz, no me puedo quejar", expresó.
Además, el entrevistado habló sobre lo que le diría a su mujer, sobre lo que siente que quedó "en el aire" tras una vida juntos.
"Arrepentimiento, ninguno. Ni culpa, ni perdón... Hay Uno arriba que llamó y se terminó. Punto", convino.
El hombre también explicó que llegó a Mar del Plata a presentar su ofrenda "porque las cenizas de ella están en el mar", en Cabo Corrientes, porque "ahí quiso" desembarcar su mujer, "ahí me lo pidió siempre, y hoy lo hice".
"Hace casi dos años que no podía y no podía, y bueno, ahora me animé y vine", contó.
"Fue un momento emotivo, no estoy triste, estoy contento porque lo pude hacer", expresó con una entereza admirable tras haber pasado por momentos de incertidumbre sobre su propia salud, que lo hizo consultar a los médicos antes de confirmar que era algo distinto.
"Bajé 17 kilos desde que falleció, con eso te digo todo. No podía comer. Es algo que tenés que pasar en la vida", sentenció.
"Amo esta ciudad, vengo a esta ciudad desde que mi viejo me traía, que tenía 6, 7 años, vine solo, con ella, con mis hijos, más no puedo pedir, está hermosa", cerró el hombre su entrevista tras haber completado la tarea más importante que tenía en Mar del Plata.
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