Viajó para traer a su hermano que sufrió una trombosis y quedaron varados en Tailandia

Sociedad

Una joven y su madre piden ayuda para volver al país luego de cierre de la frontera por la pandemia de coronavirus. Temen por la vida del joven.

Entre las miles de historias de argentinos varados en todo el mundo, hay algunas que son urgentes y necesitan una solución.

Si bien es verdad que muchos se fueron cuando la pandemia ya estaba declarada y en la Argentina se comenzaban a tomar medidas más reestrictivas, no es el caso de la mayoría que hizo lo imposible adelantar el regreso antes del cierre de fronteras, sin éxito.

La crisis por el coronavirus hizo que la realidad del mundo y la de nuestro país cambiaran abruptamente en muy pocos días. Todo fue minuto a minuto.

También es verdad que desde el Gobierno argumentan que repatriar a todos los varados que hay en el mundo representa un riesgo sanitario enorme y, por tal motivo, piden “paciencia” a quienes quedaron en el exterior pero, actualmente, hay más de 400 argentinos que están en Tailandia a la espera de una respuesta oficial por parte del Estado nacional, a través de la embajada, para dejar de vivir en un incertidumbre infinita.

Una de estas excepciones es la historia de la familia de Andrea Carini, que viajó a Tailandia junto a su mamá para ir a buscar a su hermano Martín, que había sufrido una trombosis. Tanto ella como su mamá Virginia salieron de la Argentina cuando aún no había restricciones, con los medicamentos que necesitaba su hermano para poder regresar los tres juntos el 30 de marzo a la Argentina.

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Andrea escribió una carta donde cuenta el caso de su familia: “Yo no viaje en una fecha en que no se podía viajar, viaje con mi mamá de 60 años para buscar a mi hermano que le dio una trombosis y traerle su medicación, que acá no se consigue -la cual ya se le está terminando-, y acá estamos, los tres sin poder volver”.

Además, Andrea contó que es mamá de dos pequeños hijos que dejó en Argentina, ante la urgencia de su hermano: “Tengo dos hijos, una nena de 4 años y un bebé de 1 año, ellos me motivaron a viajar, mi hija me decía que vuelva con su Tío Tin y que le compre algún regalito. Mis hijos lloran sin entender por qué su mamá no está con ellos, mi hija no entiende por qué ya no puede ir a su jardín, por qué cambió su vida”.

“Se que es un problema a nivel mundial, entiendo y respeto la cuarentena. Pero necesitamos ayuda para volver y que alguien nos escuche”, sostiene Andrea, que asegura que la Embajada argentina en Tailandia no les da ningún tipo de respuesta.

En otro fragmento, la joven pide que no se demonice a los que viajaron ya que no todos “son chetos irresponsables”, y cuenta que en el país oriental están tratando mal a los turistas que quedaron varados: “Acá no te reciben en muchos hoteles o te echan directamente, no quieren extranjeros, como está pasando en todo el mundo”.

“Ahora las aerolíneas no pueden subir a ciudadanos argentinos, ya que en nuestro país no nos reciben, y si la situación sigue así van a dejar de operar”, manifiesta Andrea.

Párrafo aparte con respecto a los vuelos que saldrían desde Tailandia para la Argentina, dado que sólo dos aerolíneas podrían llegar a Ezeiza si se les autorizara hacerlo. Actualmente las aerolíneas dejaron los pasajes abiertos de los turistas argentinos pero si no hay una fecha estimativa para poder realizarlos, es posible que decidan dejar de operar definitivamente.

Por último, Andrea y su familia le piden al presidente Alberto Fernández de que haya contemplación de ciertos casos especiales y urgentes. "No saben lo afortunados que son de poder estar en sus casas y en familia", concluye la carta.