Venden cercos eléctricos contra la inseguridad y dicen que su uso es legal

Sociedad

*Los cercos eléctricos son una creciente herramienta de prevención en cientos de residencias de la Capital y el conurbano.
*En el Renar confirmaron que ninguna ley los prohíbe.

Ante la ola de inseguridad, los cercos eléctricos son una creciente herramienta de prevención en cientos de residencias de la Capital y el conurbano. Su finalidad es cubrir los intersticios perimetrales para evitar traspasos de intrusos o de "hombres araña" que ingresan en los hogares por las terrazas o escalando paredes.

En rigor se trata de hileras de alambres paralelos, separados cada 15 centímetros y electrificados con 5000 voltios, pero desprovistos de amperaje, que es lo que en los hechos causa la electrocución, indican en las empresas que los instalan.

Según declaró al diario La Nación Gustavo Beyer, de la empresa de seguridad Beyer & Beyer, el cerco eléctrico produce una patada de corriente muy desagradable, pero no mata a nadie. “El que lo sindique como un método ilegal, que muestre qué ley o norma lo prohíbe" remarcó el empresario.

El grueso de los cercos eléctricos se fabrican y se instalan bajo normas IRAM, lo que resguarda al propietario y a la empresa instaladora. Su consumo insume 6 vatios por hora, menos que una lamparita, y entre los "fortalezas" del producto está su doble función: la preventiva hacia el intruso y la sonora alarma que se le dispara a quien se atreva a cortar el cable, tras soportar la patada de corriente eléctrica.
 
En el Renar confirmaron que ninguna ley los prohíbe, aunque, aclararon, si llegaran a provocar una muerte, por ejemplo a alguien provisto de un marcapasos, el propietario sería el responsable ante la Justicia.

Los equipos cuestan entre $ 2000 y $ 3000, se instalan con generadores de alta tensión, controles remotos, sirenas dobles, jabalinas, disyuntores y llaves térmicas. Si bien los costos por cubrir son variados, su precio puede oscilar entre los $ 45 y $ 70 por metro lineal, de acuerdo con la complejidad de la instalación.

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