El ignoto Independiente del Valle hoy está en boca de todos. Con todas las de perder y ante un Monumental repleto, bancó el 0-1 y eliminó al campeón River a domicilio. Pero además, así mantuvo una especie de "maldición" que este miércoles sumó un nuevo capítulo.
Tras coronarse sin atenuantes el año pasado, el equipo de Marcelo Gallardo frenó su andar en octavos de final y no pudo defender la corona. Algo que le pasa sistemáticamente a los campeones en la siguiente edición a su consagración.

Uno de los pocos campeones que tuvo una actuación decorosa al año siguiente en los últimos tiempos fue el Santos, que tras el título en 2011 llegó a las semifinales de 2012, donde cayó ante el posterior campeón, Corinthians.

Para encontrar un equipo que haya repetido el título continental en dos ediciones consecutivas hay que remontarse a 2000 y 2001, ediciones en las que el Boca de Carlos Bianchi miró a todos desde arriba.

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