En diálogo con Radio 10, la ex mandataria aseguró que el Gobierno está sincerando el plan que no se atrevió a explicitar en la campaña y si bien reconoció que en su gestión la suba de precios era incesante dijo que "nunca estuvo en estos niveles". "La inflación ronda el 50%", lanzó.
La ex presidenta Cristina Kirchner cargó este miércoles con dureza contras las políticas económicas impulsadas desde la Casa Rosada por el presidente Mauricio Macri y advirtió que quienes desde el oficialismo llaman "efectos adversos no deseados" es precisamente aquello mismo que buscan ya que de no ser así habrían cambiado sus políticas y por el contrario insisten en ese rumbo.

"Este mes hemos experimentado la peor caída de la industria desde el año 2002 previo al kirchnerismo. En 2002 tuvimos la peor caída de la industria, veníamos del default y hoy, después de pagar a los buitres sumas escandalosas en un procedimiento también escandaloso, tenemos la peor caída de la actividad industrial en niveles similares a los del default", disparó Cristina en diálogo con Radio 10.

Y siguió: "Nos habían dicho que el nuevo gobierno iba a tener un shock de confianza, que con la llegada de ellos al gobierno iban a llover inversiones, pero no fue así. Después nos dijeron que tras pagarle a los buitres iban a llover los dólares finalmente, pero tampoco llegaron".

Cristina defendió las políticas anticíclicas aplicadas durante su gobierno y que le permitieron sortear la crisis internacional y particularmente la de Brasil, el principal socio comercial del país. "Brasil no viene cayendo hace tres meses, nosotros teníamos una política anticíclica muy fuerte, con un mercado interno robusto, con paritarias muy robustas, con políticas públicas muy fuertes y veníamos sorteando la suerte de Brasil muy bien" dijo y señaló: "demostramos que con políticas activas se pueden contrarrestar los efectos de las políticas aplicadas en el exterior".

Para la ex mandataria el gobierno de Mauricio Macri no está avanzando en un sinceramiento de la economía sino por el contrario en "un sinceramiento de las políticas que pensaban aplicar y no se animaban a explicitar". En ese sentido defendió los subsidios que mantuvieron bajas las tarifas de los servicios públicos durante años y que, según la oposición había que eliminar debido a la expansión del déficit público. "La política de subsidios es también una política anticíclica y no es cierto que no hubiéramos tomado medidas sobre las tarifas" aseguró Cristina.

Denunció la fuerte caída del poder adquisitivo del salario y advirtió que "si quieren eliminar la inflación haciendo que no se consuma más, les digo que es mucho peor el no consumo que la inflación".

Recordó además que "el sector asalariado podía ahorrar para las vacaciones, para cambiar el auto, antes llegaba a fin de mes, ahora tiene miedo de gastar mientras el gobierno transfiere ingresos a los sectores más beneficiados de la economía como a los grandes exportadores y eso genera más déficit porque te desfinancias. No soy (Joseph) Stiglitz pero no estuve ocho años sentada ahi de prestada".

Y concluyó: "Creo que el gobierno tiene una ideología muy fuerte, mucho más fuerte de lo que nos decían a nosotros y creen que el modelo les puede funcionar con una desocupación de dos dígitos que discipline al mercado laboral, lo flexibilice, sino es inentendible lo que están haciendo. Si reafirman estas políticas es porque el efecto no es no deseado como dijeron sino que es precisamente el efecto buscado porque si no cambiarían las políticas".

"Espero que adviertan que sus ideas no eran las mejores, que producen malos efectos en la sociedad, que no es la adecuada para la mayoría de la población. No estamos ante malos resultados sino ante los efectos esperados de una política anunciada. La parte sensata de la población espera que cambien las políticas", siguió y disparó: "No he visto un gobierno más sordo que éste. Tiene que escuchar lo que dice la sociedad, la gente en la calle y no a los dirigentes o gobernadores que dependen de que les giren fondos".