Mujeres al poder: la apuesta por el talento femenino en el ciclismo
"En un mundo y un ciclismo todavía machistas, en los que cada día seguimos peleando por la igualdad, es muy especial que exista un equipo así, que apueste a las mujeres, que ponga el énfasis en nuestro desarrollo". Cristina Greve sabe que es una privilegiada. La correntina radicada en Córdoba es la segunda más veterana (29 años) del Weber Shimano Ladies Power, este team que es el único de Latinoamérica en la rama femenina del circuito mundial de ciclismo (son 44).
"Para esta ocasión, por nivel y características de carreras, elegí entre las 12 a la cubana Marlíes Mejias, la chilena Aranza Villalón, la argentina María Fadiga y las colombianas Rocío Parrado, Jessenia Menenes y Camila Valbuena", informa. En Wilmington ganó Mejias con un gran sprint final, Valvuena fue sexta y las seis integrantes estuvieron entre las 24 mejores. El próximo fin de semana les toca en Winston Salem, North Carolina. "Aspirábamos a algún podio, pero las chicas compitieron en un alto nivel y Marlíes demostró que es nuestra carta ganadora", analiza la manager, feliz luego de una divertida sesión de fotos y video en la Bodega Clover Hill Vineyards & Winery.
Marlíes, la cubana de 24 años, es la nueva estrella del team. Con su país fue 7° en los Juegos de Río (categoría ómnium), además de ser campeona panamericana de esa especialidad, medalla de plata en persecución individual y bronce en Madison. Un talento que quisieron varios equipos pero se llevó el Ladies Power por la insistencia de Martínez. "Cuba siempre tuvo muy buenas corredoras pero, por su régimen político, no podían competir en el exterior salvo que se fugaran... Y nosotros hicimos todo legalmente. Nos llevó un año poder convencer al Instituto Nacional del Deporte cubano, el que debe aprobar que pueda firmar contratos profesionales. Fueron muchas idas y vueltas hasta que lo logramos. Soy muy cabeza dura y cuando se me pone algo en la cabeza, no paro hasta lograrlo. Este era un desafío propio, porque sabía que Marlíes nos podía dar muchísimo", cuenta la manager sobre lo que significa un antes y un después para el ciclismo mundial.
Mejias fue la primera en emigrar legalmente desde Cuba y luego dos más se fueron a Italia. "Salir de Cuba para llegar al equipo era algo que veía lejos, difícil, pero entre todos pudimos lograrlo y estoy muy feliz. La siento como una chance para mí y para las mujeres del ciclismo latino", comenta quien viene arrasando en la mayoría de las carreras.
Hablamos de un equipo que, además de brillar en las pistas, busca dejar una huella, marcar un camino para que otros sigan. Por eso no es casualidad su sociedad con Weber Saint Gobain, un acuerdo que va más allá de la sponsorización.
Viendo lo que hacen los embajadores olímpicos con el programa solidario Huella Weber (seleccionan un club, entidad o fundación para ayudar y la empresa se encarga de mejorar la infraestructura), el Ladies Power no quiso quedarse atrás y se sumó. "Ahora estamos buscando a qué institución ayudar. Nos da mucho placer compartir los valores con Weber y poder devolverle a la gente con mejoras de infraestructura", explica Muszkat. A la apuesta al deporte, a la formación y a las oportunidades igualitarias se suma la de la solidaridad.
Una nueva pata para que este proyecto se sostenga y sea más que una ilusión para las mujeres ciclistas.
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