Corea del Sur tomó distancia de sus periodistas tras una polémica con Son Heung-min
El seleccionado asiático decidió restringir el contacto informal con la prensa de su país luego de que se difundieran comentarios considerados ofensivos hacia su figura.
La tranquilidad que había acompañado a Corea del Sur durante los primeros días del Mundial 2026 se vio alterada por una situación extrafutbolística que terminó generando un profundo malestar dentro del plantel. En medio de la competencia, la selección asiática resolvió limitar su relación con los medios de comunicación de su propio país luego de que se viralizara una conversación privada en la que algunos periodistas realizaban comentarios burlones sobre Son Heung-min.
El conflicto se originó en Guadalajara, ciudad donde el seleccionado estableció su campamento base durante la Copa del Mundo. Allí, un micrófono abierto registró una charla entre trabajadores de prensa mientras el capitán del equipo realizaba tareas diferenciadas respecto del resto de sus compañeros. El contenido de esos comentarios se difundió rápidamente y provocó una fuerte reacción tanto en el futbolista como en el resto de la delegación.
La controversia giró en torno a un tema especialmente delicado para la sociedad surcoreana: el servicio militar obligatorio. En Corea del Sur, la mayoría de los hombres aptos deben cumplir cerca de 21 meses de servicio, aunque existen algunas excepciones para deportistas que logran determinados éxitos internacionales representando al país.
La prensa surcoreana criticó a Son y la Selección cortó el diálogo
Son fue uno de los beneficiados por esa normativa luego de conquistar la medalla dorada en los Juegos Asiáticos de 2018 junto a la selección nacional. Gracias a ese logro obtuvo una exención especial, aunque igualmente realizó un período reducido de instrucción militar durante 2020, en plena interrupción de las competiciones deportivas provocada por la pandemia.
La difusión de los comentarios fue interpretada por el plantel como una falta de respeto hacia el capitán, una de las figuras más importantes en la historia reciente del fútbol surcoreano. Como consecuencia, los futbolistas comenzaron a evitar entrevistas individuales, encuentros informales y cualquier tipo de contacto con los periodistas surcoreanos que no estuviera contemplado dentro de las obligaciones oficiales impuestas por la FIFA.
La medida no implica un bloqueo total a los medios. Corea del Sur continúa participando de las conferencias de prensa reglamentarias, las zonas mixtas obligatorias y las actividades protocolares exigidas por el torneo. Sin embargo, quedó suspendida toda instancia adicional de diálogo que dependiera exclusivamente de la voluntad de los jugadores o del cuerpo técnico.
La Asociación Coreana de Fútbol también intervino públicamente en el caso. A través de un comunicado, la entidad expresó su preocupación por lo ocurrido y lamentó la repercusión que tuvieron las declaraciones captadas durante la práctica. Además, consideró que la situación generó “conmoción y decepción” dentro de la concentración.
Al mismo tiempo, solicitó a los medios una actitud más responsable durante la cobertura del Mundial y remarcó que uno de sus principales objetivos será proteger a los integrantes del seleccionado para garantizar un ambiente adecuado de trabajo mientras dure la competencia. El episodio llega en un momento particularmente sensible para el equipo.
Corea del Sur viene de comenzar el torneo con una victoria ante República Checa y se prepara para afrontar un compromiso determinante frente a México por el Grupo A. Sin embargo, la polémica instaló una tensión inesperada que amenaza con alterar la armonía interna que el plantel había construido antes del inicio de la Copa del Mundo.
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