Sábado de furia: otra batalla campal en el ascenso argentino
El partido tenía todos los condimentos para el desenlace que finalmente tuvo. Historial, porque el último enfrentamiento en la cancha de Dock Sud había terminado con Defensores de Belgrano campeón. Además, también por una rivalidad que en la década del noventa se había convertido en clásico pero también por la actualidad de ambos, ambos punteros de la Primera C.
El Docke, superior durante los primeros diez minutos, se había encontrado un gol sobre el final de la primera etapa. En la segunda parte, otra vez con el conjunto del Bajo Núñez siendo superior en el desarrollo, una jugada polémica terminó en el empate de Fernando Enrique, quien ejecutó un perfecto remate mientras el arquero local se revolcaba lejos de su área.
El empate final despertó la furia de los hinchas locales, que se enfrentaron con la policía montada que custodiaba el lugar. Mientras afuera se arrojaban piedrazos, balas de goma y otros objetos contundentes, adentro los jugadores y dirigentes del local protagonizaron una escaramuza con los visitantes, quienes debieron defenderse ante el inesperado ataque una vez terminado el partido e incluso mientras se duchaban y partían en un micro que quedó destrozado por las piedras.
Juan Manuel Sosa, talentoso mediocampista del Dragón, fue uno de los más perjudicados después de que sufriera cortes y heridas producto de varios golpes, tal como registró en exclusiva el medio partidario DefeOnLine.
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