El empleo formal volvió a caer y el salario mínimo ya perdió casi 40% frente a la inflación

Economía

Un informe de la UBA advirtió que en marzo se destruyeron 11.000 puestos de trabajo registrados. Desde noviembre de 2023 ya se perdieron 217.000 empleos privados formales.

El empleo formal volvió a retroceder en marzo y el salario mínimo continuó perdiendo poder de compra frente a la inflación, ambos indicadores reflejan el deterioro que atraviesan los trabajadores registrados desde fines de 2023.

Los datos surgen de un informe elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Según el relevamiento, el empleo asalariado formal se redujo en 11.000 puestos de trabajo durante marzo, luego de la recuperación observada en febrero. En la misma línea, el empleo privado registrado mostró una baja del 0,1% respecto del mes anterior.

Los investigadores destacaron que la cantidad de trabajadores registrados en el sector privado continúa por debajo de los niveles existentes al comienzo de la actual administración. Desde noviembre de 2023 se perdieron 217.000 puestos de trabajo asalariados formales en el ámbito privado.

El estudio también advirtió que el nivel actual de empleo registrado retrocedió a valores similares a los de mediados de 2022, lo que refleja las dificultades de la economía para generar nuevos puestos de trabajo.

En cuanto al comportamiento de las empresas, el informe señaló que las compañías más pequeñas continuaron reduciendo personal, mientras que las grandes firmas incrementaron sus plantillas. Las empresas medianas, en tanto, mantuvieron niveles de empleo relativamente estables.

El salario mínimo continúa en retroceso

El deterioro del mercado laboral se vio acompañado por una caída sostenida de los ingresos. De acuerdo con el informe, el salario mínimo, vital y móvil acumuló una pérdida del 39,7% de su poder de compra entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.

Los especialistas explicaron que el fuerte retroceso comenzó tras la aceleración inflacionaria registrada a fines de 2023 y se profundizó durante los primeros meses de 2024. Si bien posteriormente hubo períodos en los que los aumentos nominales lograron seguir el ritmo de los precios, no alcanzaron para recuperar el terreno perdido.

Actualmente, el salario mínimo se ubica por debajo de los niveles previos a la crisis de 2001 y equivale a apenas un tercio del valor máximo alcanzado en septiembre de 2011.

De esta manera, la combinación entre la caída del empleo registrado y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios configura un panorama de creciente fragilidad para una parte importante de los trabajadores formales.

Dejá tu comentario