No solo afecta a familias: la morosidad de las empresas se multiplicó en dos años

Economía

La caída del consumo popular repercute en las pymes y comercios que no pueden hacer frente a sus deudas, afectando por elevación a las industrias que los proveen.

La morosidad no solo afecta a millones de personas y familias, sino también al sector empresario, con preponderancia entre las pymes, según se desprende de datos suministrados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En efecto, los atrasos e incumplimientos del crédito comercial pasaron de 0,7% a 3,7% en menos de dos años, desde noviembre del 2024 a julio de este año; guarismos que, sin embargo, no alcanzan al registrado en 2020, cuando llegaba al 8,1%.

De acuerdo la consultora Equilibra, "la morosidad es mayor entre los sectores perdedores del nuevo esquema económico (el PBI de construcción, industria y comercio se encuentra por debajo del nivel de 2023), mientras que la irregularidad es menor en las actividades ganadoras (destacan minería y energía, intermediación financiera)".

La construcción (7,7%) y el comercio (6,5%) son las que registran mayor deuda, mientras que la industria manufacturera expuso un 3,7% de morosidad, que se eleva a 14,6% en el caso de los textiles, según publica Ámbito.com.

El estudio revela que "la irregularidad de pagos afecta mayormente a pymes”, y añade que “en los últimos 2 años las personas jurídicas en mora pasaron de 16.200 a 37.500 y la cantidad de pymes con avales de SGR en mora casi se triplicó (de 3.354 a 9.679)”.

La CAMe presentó reclamos ante la situación de las pymes

De hecho, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que agrupa esencialmente a pymes y comercios, advirtió recientemente que desde el Gobierno Nacional “falta una política hacia el sector pyme", sector que más sufre el impacto de la caída del consumo.

Su vocero, Salvador Femeinia, aseguró recientemente que “estamos en un momento complicado por la baja del consumo” y atribuyó esa situación a “la restricción que existe sobre la posibilidad de consumir”; es decir, al fuerte deterioro del nivel de compra de los salarios.

“Eso realmente afecta a todo el comercio pyme y también a la industria, porque buena parte de lo que produce la industria pyme está destinado al mercado interno. Y, al no haber demanda en el comercio, tampoco hay demanda para la industria”, señaló.

Los últimos datos relevados por esa entidad empresarial muestran que las ventas minoristas cayeron 0,2% interanual en agosto y acumularon una baja de 2,4% en los primeros ocho meses del año, lo que explica, aunque sea parcialmente, el mayor endeudamiento y morosidad en el sector.

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