"Dune: parte dos": Denis Villeneuve combina exotismo con una exhibición del arte moderno épico

Espectáculos

"Dune: parte dos" llegó a los cines marcando la excelencia pura donde Denis Villeneuve se apoyó en unos fantásticos Timothée Chalamet y Zendaya.

Sé que hablar de la primera película de "Dune" como una de las más aburridas que vi en mi vida quizás genera mucha controversia y malestar. Pero, antes de que sólo se queden con ese comentario, tengo que decir que eso me favoreció para la segunda cinta, la cual me llevó al cine con ninguna expectativa, pero me dejó fascinada. ¿Por qué? Porque Denise Villeneuve supo conseguir que, en este film, el mayor atributo esté en la filmografía con una excelencia pura a nivel edición, producción y fotografía.

Embed - Duna: Parte Dos | Tráiler Oficial 3 | Subtitulado

Aunque, como de costumbre, iré por el principio. "Dune: parte 2" se enfoca en el mítico viaje de Paul Atreides uniéndose a Chani y los Fremen mientras busca venganza contra aquellos que destruyeron a su familia y mataron a su padre. En este recorrido, el protagonista se ve obligado a enfrentar una dura elección entre el amor de su vida y el destino del universo conocido, al mismo tiempo que busca que la fuerza del poder no lo consuma por completo para perder a las únicas personas que le importan.

Un guion que, sin dudas, es excepcional. A pesar de estar basado en un libro, la adaptación a la pantalla grande es tan exótica como sublime, su historia es atrapante. En la primera cinta no entendía cómo tanta fascinación cuando no encontré, en ningún punto, un quiebre emocional y atractivo, pero ahora, entiendo todo. La secuela de Dune llegó para romper barreras entre un libreto simplemente fluido y otro que combina el exotismo con una exhibición del arte moderno a escala épica.

DUNA

En las casi tres horas que dura la cinta solamente pude estar agarrada a mi silla y con los ojos bien abiertos para no perderme ningún momento exótico de la película ni tampoco cada detalle. Esta historia, al estar enfocada en un nuevo sentido al camino de Paul Atreides entretiene, atrapa y fue construida por Villeneuve como un clásico camino de un antihéroe, pero también equivalente a una épica batalla bíblica, lo que implica así estar frente a un modelo de figura salvador al que Hollywood no nos tiene acostumbrados.

De hecho, es por eso que es tan fundamental poder ver la parte 1 y 2 juntas ya que así es cómo se aprecia la poca eficacia que hubo en la primera con su lentitud, al completo desarrollo de la segunda donde, incluso, se nota aún más el cambio en cada personaje. Aunque, claro está, el más destacado y preciso es Timothée Chalamet. Si bien mis comentarios sobre este actor quizás no sean muy objetivos ya que, a mi parecer, es uno de los mejores de su generación, efectivamente en este metraje me lo volvió a demostrar.

DUNA

Timothée no sólo pudo captar en su interpretación los deseos de Denis, sino también la esencia tan marcada de este personaje que se puede ver en el libro. Es capaz de mostrar la evolución del heredero de una forma bastante tenue, pero la diferencia entre el punto de partida y el minuto final es abismal. Esto es porque tiene, en su Paul, encuentra una carrera de aprendizaje, de elecciones y, además, halló la forma de preparar al espectador para lo que, definitivamente será una de las sagas más importantes de ciencia ficción de la próxima década.

Y, en este mismo juego también entra Zendaya con su personaje de Chani quien, ahora sí, se puede decir que es uno de los personajes más importantes de la saga. Al igual que Chalamet, la actriz encuentra una forma brusca de que su papel no sea solamente el interés amoroso del protagonista, sino que tenga un punto tan importante de inflexión y reflexión. Con esta interpretación, a mi parecer, la actriz supo marcar un nuevo estándar para una coestrella en el cine de acción. ¿Por qué? Justamente porque no tiene proporción a la hora de hacer un espectáculo o una simple actuación.

DUNA

Asimismo, la incorporación de Austin Butler fue, por más de que no le tenía fé, una muestra más de que la perfección no es solamente en base a los efectos especiales, musicales o de fotografía. Su papel es una representación casi de cine de terror que, con su caracterización la hace aún más escalofriante. Al mismo tiempo, Florence Pugh, no tuvo un desarrollo tan llamativo, pero sin dudas, lo que se podrá ver de ella en la tercera entrega tiene, como punto de partida una forma de venganza y maldad nunca antes vista.

DUNA

Sin dudas, la segunda parte de Dune es un producto apabullante por la forma de Villeneuve para manejar la geografía de Arrakis. El nivel artístico, tanto a nivel producción como actoral, tiene una excelencia que nunca se vio de tal forma en una pantalla grande marcando así una superioridad creativa con una narración tan profunda como armónica en cada detalle. Plagada de zonas grises tiene también una profundidad tan atrapante como sus subtramas. Efectivamente, una película infaltable al menos en lo que va del año es esta, en especial en el cine.

Embed

Dejá tu comentario