Guillermo Coppola viajó en colectivo y sorprendió al chofer con un inesperado regalo
Coppola viajó en la línea 102, el chofer lo reconoció y no le cobró el boleto. En agradecimiento, recibió una invitación para el Superclásico.
Un viaje de apenas seis minutos terminó convirtiéndose en un momento inolvidable para Carlos, el chofer de un colectivo de la línea 102. El viernes 30 de octubre por la mañana, Guillermo Coppola eligió ese medio de transporte para llegar a tiempo a una entrevista, debido a las demoras del tránsito, y protagonizó un encuentro que tuvo un desenlace inesperado.
Durante el trayecto, Coppola se quedó conversando con Carlos y también compartió algunas palabras con quienes viajaban en la unidad. La conversación fue tomando un rumbo futbolero, en medio de la pasión que ambos tienen por Boca y de los recuerdos vinculados a Maradona.
En ese intercambio apareció un dato que hizo todavía más especial el encuentro: Carlos estaba cumpliendo años, la misma fecha en la que nació el astro argentino. Con cierta timidez, el colectivero se animó a hacerle un pedido al empresario: conseguir entradas para el Superclásico ante River, que se disputará este domingo en la Bombonera.
Al recordar cómo se animó a plantearle su deseo, contó: “Tuve mucha vergüenza, no sé cómo me animé, pero le pedí entradas para el Superclásico”.
La respuesta de Coppola fue cautelosa, aunque dejó abierta la posibilidad de cumplirle el sueño. “Voy a hacer todo lo posible”, le respondió antes de descender del colectivo.
Para Carlos, el encuentro tuvo además un significado emocional. Según explicó, había comenzado el día atravesado por la tristeza de no tener a su padre y el cruce con Coppola logró cambiarle el ánimo. “Hoy arranqué triste, mal, y cuando me crucé al Guille me cambió el día. Este regalo me lo mandó mi viejo”, expresó.
El conductor también reveló que hacía mucho tiempo que no iba a la cancha y que, si conseguía las entradas, quería disfrutar del partido junto a sus hijos, quienes todavía no habían vivido la experiencia de presenciar un Boca-River en ese estadio. “Hace mucho no voy a la Bombonera. Los llevaría a mis hijos todos los domingos”, manifestó.
La historia trascendió a partir de un video que comenzó a circular en las redes sociales. Las imágenes registraron distintos momentos del recorrido de Coppola en la línea 102, desde que subió a la unidad hasta que llegó a destino, y dejaron al descubierto el inesperado intercambio que tuvo con el chofer.






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