Ingenio y agresión en los apodos usados en las riñas mediáticas

Espectáculos

* Nicks, comparaciones y palabras hirientes son algunos de los ingredientes más usados en las peleas de las estrellas.
* ¿Falta de argumentación o recurso eficaz? Consultado por minutouno.com un periodista del espectáculo explica por qué los famosos usan el cuerpo de su "enemigo" como blanco.

A veces un apodo vale más que mil palabras. Y en la guerra de roces mediáticos una expresión (incisiva, descriptiva y contundente) puede ser más efectiva que desplegar un papiro de argumentos contra el enemigo en cuestión. Así, los famosos se disparan con nicks agresivos como en una riña infantil. ¿Los motivos? minutouno.com te los cuenta.  


 


El indio y el pato de las mechas

Si solamente nos remitimos a los litigios actuales, la rubia y la morocha encabezan la disputa del momento. Aunque, la rivalidad no pasa justamente por el color sus cabelleras. En una guerra de antología Moria y Carmen arremetieron con artillería pesada, y no solamente aludiendo a sus mutuos kilos de más.


Los apodos son ilustrativos, dolorosos pero muy efectivos


Las vedettes decidieron no ser trilladas y en su reciente pelea optaron por palabritas bastantes originales para agarrarse de la mechas. Carmen Barbieri sacudió a su colega con un nocivo “parecés Patoruzú”. Y la respuesta no tardó en llegar.

Ni lerda ni lengua corta, la creadora del “Si querés llorar, llorá” le contestó a la ganadora del primer Bailando por un sueño con un “cara de pato” y "cuerpo de “lavarropas”. También la Casán y su partenaire teatral Artaza tuvieron tiempo para calificar de "outlet" la obra que encabeza la mujer de Santiago Bal.

Un peso pesado

El show de la riña continuó noches atrás durante la edición de Bailando 2007, ese fue el momento para que entre en acción Silvia Suller y ahí sí, la munición fue más que poderosa. El detonante fue un gesto de la rubia contra Jorge Lafauci (poniendo en duda su heterosexualidad) gesto soez que Casán trató de silenciar con una frase no menos sutil al calificarla de “Piñón fijo”. 

La ex de Soldán, que supo bautizar de “Chizito” a Jacobo Winograd, por el supuesto tamaño de su órgano sexual, respondió a la ofensa contra la showoman nacional. “Cara de caballo, travesti” alcanzó a defenderse la rubia antes del “sos un mamarracho” de Casán.

La pinta, ¿es lo de de menos?

Este “chico o chica”, supo atacar Laura Fidalgo al bombardeo de Florencia de la V (sin dudas con un master en apodos y muletillas que rozan lo gracioso con lo agresivo) y denunció discriminación de sus colegas por su condición sexual. Es que no fueron pocos los que la llaman despectivamente “Carlos”, tal su nombre de DNI. Para el periodista Augusto Tartufoli (le dicen Tartu, no iba a ser menos), De la V es una de las más inteligentes a la hora de usar munición verbal aunque advierte que “hay que saber dosificarlos ya que por más que el público los festeje mucho pueden condenar a tener que decir algo ingenioso siempre”.

De la guerra de los nicks tampoco se salvan las modelos. Dentro de las ofensas que se hicieron públicas basta recordar el “Muqui” con el que supuestamente Julieta Prandi y Nicole Neumann atacaban a la pobre Pampita, por su condición de morocha y bajita. Para las blondas, la pampeana estaba más para pasar el trapo en la cocina que para competir contra sus kilométricas piernas en las pasarelas. Más que gracioso, el apodo es racista, no para la modelo, claro, sino para las mucamas.

¿Falta de creatividad? ¿Argumentos insostenibles? ¿Por qué apelan a ese tipo de munciones?


“No creo que pase por ninguna de esas dos cosas. Hay algo que les duele más, porque el artista tiene un ego muy grande y por eso saltan en seguida cuando se los ataca por ahí”, comentó a minutouno.com Tartufoli, para quien el uso de apodos se debe a que durante las peleas “buscan atacar al narciso del otro”.

Lejos de considerar que la imagen no es nada, en las tiradas de mechas televisadas el mejor blanco es el que está a la vista de todos. “Usan apodos para herir directamente la imagen del otro. Aún artistas muy inteligentes que pueden pensar argumentos mejores para discutir los usan, son efectivos y dolorosos”, sintetizó el panelistas de las galas de Gran Hermano.

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