Los vaivenes de las ficciones ponen en riesgo su continuidad y la fidelidad del público

Espectáculos




  • Como consecuencia del repentino final de "El Capo", quedó instalado el debate sobre las obligaciones que los canales de televisión deben tener para con el público.


  • La autora de telenovelas María de las Mercedes Hernando, la especialista en medios de comunicación Adriana Schettini y los mismos televidentes opinaron a minutouno.com sobre el tema. 

Si Alberto Migré, el padre de las telenovelas argentinas, estuviera para ver el maltrato que recibe este género televisivo en la actualidad, seguramente volvería a su tumba. Es que la drástica decisión de poner punto final a “El Capo” por parte de Telefé es sólo una muestra más de la crudeza con la que hoy se maneja la industria de la TV.

Parece que la descarnada guerra por liderar el prime time y el minuto a minuto de los realities para ganar un punto más de rating llegó a su punto límite. Frase trillada si la hay, pero más que oportuna para describir el escenario que acontece en la pantalla chica, un espacio en donde ya nada se respeta: ni los contratos con actores, ni el trabajo de los autores, ni la fidelidad del televidente.

“Hoy les tocó a los autores de 'El Capo' y mañana me puede tocar a mi o a cualquiera. Era una ficción que estaba muy bien hecha. Ante hechos de este tipo y como autora me pregunto: ¿cómo tenemos que contar las historias?”, expresó apenada María de las Mercedes Hernando, guionista y amiga íntima de Marcelo Camaño, quien escribía la novela en cuestión junto a Adriana Lorenzón. Los mismos que el año pasado idearon “Montecristo” y le dieron tantas satisfacciones a Telefé, entre ellas nada más y nada menos que el Martín Fierro de Oro y otras seis estatuillas más.

Ante este panorama ¿son los reality shows los culpables de todo? Para Hernando, se trata de un formato que desestabilizó la televisión a nivel mundial. “Estamos viviendo una era donde evidentemente la gente elige los realities. Me da muchísima pena porque esto atenta contra la ficción”, señaló a minutouno.com la también coautora de “La ley del amor”.

Sin embargo, la periodista especializada en medios Adriana Schettini, considera que esta situación pronto se revertirá. “El ciclo es pendular, todo vuelve. En los ’90 salieron a decir 'somos actores, queremos actuar', después hubo una época de ficción a full con formatos comprados y demás. Luego los talks shows y ahora volvieron los realities junto con el minuto a minuto y la necesidad del programa en vivo. Pero nada es para siempre y menos en la TV”, señaló a minutouno.com.

Otras historias que corrieron la misma suerte

El levantamiento de “El Capo” no es un caso aislado ni la primera vez que sucede algo similar con una ficción que no alcanza las proyecciones esperadas, aunque la novela logró picos nada desdeñables de 14 puntos de rating. “Le tienen que dar tiempo a los programas. Si marean al público con los horarios, de a poco destruyen el producto y no hay tira que resista a eso”, apuntó Hernando.

Por solo mencionar algunos de los últimos ejemplos, en 2004 y después del huracán “Resistiré”, Telefé eligió como plato fuerte de la temporada a una telenovela protagonizada por Natalia Oreiro. Con un buen elenco, “El deseo”  tenía todas las de ganar. Pero no fue así. Al poco tiempo, se convirtió en una historia débil que no logró sostenerse y pasó de ser unitario. Y de ahí, la caída del ciclo fue estrepitosa.

En abril de 2006 y después de un sólo mes en pantalla, “Gladiadores de Pompeya” (la tira que protagonizaba Andrea del Boca y Gabriel Goity, emitida por Canal 9) se quedó sin aire. Según argumentaron en ese momento, debido a los bajos ratings que, una semana antes del triste anuncio, ya habían provocado el despido de parte del elenco y el aviso de que la tira no se vería de lunes a viernes sino de lunes a jueves.

Más recientemente, Canal 13 tampoco se molestó en respetar los derechos de los seguidores de “Vientos de agua”, la miniserie de Juan José Campanella que estuvo en pantalla los últimos meses de 2006 y que contaba con un elenco y guión impecables. Padeció la suerte de los nómades.

¿Alguien se acuerda del televidente?

Cuando se vende al público una ficción, existe un contrato implícito entre el canal de televisión y cada uno de los televidentes que asegura contar una historia desde el principio hasta el final. Pacto moral que, demás está decir, no siempre se cumple.

“Reconozco que la industria del entretenimiento es un negocio, pero cuando tenés una clientela fidelizada hay que cumplir con sus expectativas. En el caso de Telefé, acá no se terminó la relación con el público. Por eso, no merece ser maltratado de ese modo. Sacar ‘El Capo’ del aire es crear un antecedente de sospecha y decirle a los televidentes que no se entusiasmen con ninguna ficción”, comentó Schettini.

Para Yael Rosenfeld, quien tiene un blog que analiza novelas, pese a que la ficción protagonizada por Miguel Ángel Rodríguez no le gustaba, opinó que una vez que el canal apuesta por una historia hay que finalizarla dignamente. “Es una falta de respeto que levanten un ciclo porque no va primero, había un montón de gente que lo seguía”, expresó indignada a minutouno.com.

Los mismos lectores de minutouno.com manifestaron su bronca a través de comentarios. Lorena Dimateo dijo que el público está a disposición de una rating que debe ser aprobado por autoridades de un canal. Y, coincidienco con Schettini, aconsejó a sus pares: “La próxima vez no se enganchen con novelas”.

Mientras que otra espectadora como Ali no entiende cómo se pretende que las ficciones tengan rating si las cambian de horario cada dos por tres, otros como Jorge, que si bien no era seguidor de la tira que levantaron del aire, reconoce que tampoco es una idea feliz que el canal de las pelotas se convierta en un "virtual reality TV".

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