Por no aprenderse la letra, le quitan los derechos de una obra

Espectáculos

*En el estreno de la obra "Monólogo del cornudo.com", el cómico Carlos Sánchez salió a escena y admitió que no sabía el texto. Acto seguido, pasó a contar chistes.


* Pero el autor de la obra, presente en la sala y muy ofuscado, le quitó a su productor los derechos de la pieza teatral y hasta casi lo trompea.

El humorista Carlos Sánchez quedó envuelto durante el fin de semana en una polémica con el autor de una obra que debía estrenar el viernes pasado en un teatro porteño. Es que, en medio del escenario, enfrentó al público, y, tras admitir que no sabía las líneas de la obra “Monólogo del cornudo.com”, iba a contar chistes. Y eso hizo.     

Pero la historia terminó con el autor de la obra, el tandilense Elías El Hage, lógicamente ofuscado entre las butacas del teatro con ganas de subir al escenario a trompearlo. Decepcionado, pidió la inmediata devolución de los derechos.  



Lo cierto es que las escenas de este reality teatral ocurrieron en la noche del viernes en el Auditórium del hotel Bauen, cuando se iba a realizar el estreno de la pieza teatral, que incluso minutos antes, el actor se encontraba promocionando en distintos ciclos televisivos.

“En la sala habría unas cien personas. El escenario vacío, sin la escenografía de la obra. Sánchez entra y dice: "Ustedes han venido a ver el Monólogo del Cornudo pero yo no estoy en condiciones de hacer esta obra muy linda del autor Elías El Hage, a quien le pido disculpas. A cambio, contaré unos chistes...", describió el perjudicado.

Antes de ese momento, El Hage contó que el productor de la obra, Claudio Repetto, y la esposa del cómico le habían dicho: “Te quiere pedir disculpas por algunas licencias que se va a tomar con el texto".  

Sucede que la obra no tenía director, el actor había llegado tarde a la sesión de fotos, por lo cual un pobre afiche -cartulina con foto antigua- merodeaba la marquesina del teatro, se habían quitado partes del texto por dificultad escénica, no pudieron conseguir un ropero y no andaba el teléfono en off que tiene que sonar durante la obra y por si fuera poco, Sánchez había desistido de algo esencial, según El Hage, para el personaje: su atuendo de referí.


 


En el portal de Internet del autor, se encuentran detallados todos los pormenores de éste episodio lamentable. Con los derechos de la obra de nuevo en su poder, también escribió una columna bajo el título “En Tandil la gente que hace teatro no jode a su público”.

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