Día de la Pasta: cómo hacer fideos caseros sin máquina y lograr el plato perfecto

Lifestyle

Pocas herencias son tan bien recibidas como los electrodomésticos de la nonna, pero a falta de una existen las recetas para salvar el menú del Día de la Pasta.

Este jueves se festeja el Día de la Pasta en Buenos Aires, una celebración de la gastronomía que resultó de la inmigración en el país, sobre todo de Italia pero con menciones especiales para Francia, Polonia, España y cuanta colectividad haya logrado una receta cumbre de harina y huevo.

Si bien la Ciudad y el Gran Buenos Aires tienen una amplia variedad de oferta en gastronomía de este tipo, nada -o casi nada- le gana al sabor de la pasta casera. El problema se presenta cuando faltan las indicaciones de la autora (o autor) de la receta, o cuando el "chef hogareño" está poco entrenado en el fino arte de hacer un enchastre en la mesada.

La cosa empeora si no tocó en herencia la máquina de la nonna para hacer los discos aplanados y bien finitos, o si la gastronomía italiana es un completo misterio, como le pasó al chef británico Jamie Oliver, que a lo largo de su carrera terminó aprendiendo de grandes maestras de la pasta -las mammas italianas- y desarrolló una receta básica para hacer pasta casera.

El truco para lograr un buen plato de fideos caseros es trabajar ligero, pero con tiempo. Seguir una receta que tenga muy bien calculada las proporciones ayuda bastante, y si no hay una máquina de pasta al alcance de la mano entonces hay que usar la creatividad.

Una receta, dos ingredientes

La receta de fideos de Jamie Oliver tiene dos ingredientes: 100 gramos de harina 00 y huevo. Esa proporción se multiplica por la cantidad de porciones a preparar.

  • Sobre la mesada se dispone la harina en forma de corona, o bien en un bol se coloca haciendo un hueco en el medio.
  • En ese hueco se vuelcan los huevos, que se incorporan de a poco, con los dedos, hasta lograr una masa que probablemente no será uniforme. Hay que ponerle empeño.
  • Para lograr una pasta al dente, Oliver recomienda amasarla varios minutos. El bollo estará listo cuando se vea liso, suave, con el gluten activado.
  • Ahí es cuando se envuelve el bollo en papel film y se manda a la heladera unos 30 minutos.
  • De nuevo en la mesada, enharinada, se divide el bollo en partes iguales hasta lograr "bollitos" que sean manejables con un palo de amasar largo.
  • Se aplana la pasta hasta lograr discos finos como cartas de truco (o de poker), y aún más delgados si se van a usar para hacer pasta rellena.

"Si no tenés una máquina de pasta no es el fin del mundo. Todas las mammas que conocí viajando por Italia estiraban la pasta con sus palos de amasar de confianza y ni se les ocurría tener una", acotó el chef británico en su receta.

El objetivo es lograr una lámina de pasta que se pueda cortar con un cuchillo muy afilado (como la cuchilla de cocina, no serrucho) para luego dejar los fideos enharinados en montoncitos en la mesada hasta el momento de hervirlos.

Dejá tu comentario