El gobierno porteño ofrece una capacitación de 60 días, y unos 11.700 pesos mensuales. Para eso deben ser censados y aceptar el traslado a zonas aledañas a la plaza Miserere. Los vendedores ahora se dividieron en dos grupos: los que aceptan y los que quieren seguir en las avenidas con los puestos.