"Es un peón, ¿para qué este pedacito aquí?": el día que Lula contó cómo perdió su dedo meñique a los 17 años

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Lula relató el dramático accidente que sufrió en su juventud trabajando como obrero metalúrgico en San Pablo y la cruda reacción del médico que lo atendió.

Tras el reciente resultado electoral en Brasil, volvió a cobrar relevancia una de las historias personales más marcadas del presidente Luiz Inácio Lula da Silva: la pérdida del dedo meñique de su mano izquierda. El mandatario relató en primera persona cómo ocurrió el grave accidente laboral que lo marcó de por vida.

Cómo fue el accidente en la fábrica metalúrgica

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El día que Lula contó cómo perdió su dedo meñique a los 17 años

El trágico episodio ocurrió en el año 1964, mucho antes de que iniciara su carrera sindical y política. Los detalles del accidente narrados por el propio presidente incluyen:

  • El lugar y la edad: Lula tenía apenas 17 años y trabajaba en el turno nocturno de la Metalúrgica Independência, ubicada en San Pablo.
  • La falla mecánica: la fábrica producía botones de caja fuerte y picaportes. Mientras ajustaba un tornillo en una prensa, un compañero de trabajo se descuidó y soltó el soporte de la máquina.
  • El impacto: la pesada prensa se cerró repentinamente sobre su mano izquierda. Al intentar tirar de ella, logró salvar gran parte, pero su dedo meñique quedó completamente aplastado por el mecanismo.

La cruda respuesta del médico y el impacto emocional

El calvario del joven obrero no terminó en la fábrica. Según el relato de Lula, las demoras agravaron la situación, ya que recién fue atendido por un médico a las 7 de la mañana.

  • Falta de empatía: al llegar al hospital de madrugada, sucio y oliendo a grasa, el médico minimizó su condición. "Pensó: 'Es un peón, ¿para qué este pedacito aquí?', y lo arrancó todo de una vez", recordó el actual presidente.
  • Amputación total: el doctor decidió no dejarle ni siquiera un muñón. "Me miró a la cara y dijo: '¿Para qué necesita 10 dedos un peoncito? Voy a quitártelo'", detalló el líder brasileño.
  • Vergüenza y superación: la lesión le dejó un profundo impacto emocional durante su juventud. Lula confesó que pasó todo un año avergonzado, escondiendo la mano en el bolsillo del pantalón o envolviéndola en una toalla mientras viajaba en colectivo para que nadie notara su amputación.

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