Suspenden las ollas populares tras el secuestro y tortura a la docente en Moreno

13 de septiembre de 2018

Así lo decidieron las autoridades por miedo a represalias. "La próxima va en serio", le dijeron las personas encapuchadas a la mujer agredida. Reciben amenazas desde hace un mes.

El Centro de Educación Complementaria N°801 que venía realizando ollas populares en conjunto con los vecinos de Moreno desde hace un mes, dejará de hacerlas por miedo a las represalias. Así lo aseguró la directora de la institución educativa en declaraciones a los medios. Leila Méndez relató cómo fue el ataque que sufrió Corina De Bonis cuando volví a a su casa este miércoles a la tarde.

“Estaba caminando porque vive a pocas cuadras de la institución. Un auto rojo con tres personas frenó, la agarró y la metió adentro. Ella lo único que recuerda es el auto rojo con cinco puertas pero no pudo identificar a ninguno porque estaban encapuchados. La golpearon, le pusieron una bolsa en la cabeza y le levantaron la ropa. Ella pensó lo peor”, explicó Leila a quien llamó apenas pudo regresar a la casa.

“El que avisa no traiciona”, le dijeron los encapuchados y agregaron: “La próxima va en serio”. A las dos cuadras la tiraron del auto y como pudo Corina llegó a su casa. La maestra no sabía que le había pasado pero apenas se levantó la remera leyó lo que le habían escrito: “Ollas no”.

vicedirectora colegio moreno
María, es vicedirectora de la institución en la que trabaja la maestra torturada
María, es vicedirectora de la institución en la que trabaja la maestra torturada

Hace un mes, cuando tuvieron que cerrar la institución educativa por problemas edilicios, empezaron a hacer ollas populares para que los chicos que almuerzan ahí, no dejen de tener su plato de comida. Los vecinos los ayudaron. Sin embargo, apenas empezaron con las ollas comenzaron a recibir amenazas y ahora, tras el secuestro y torturas a Corina, decidieron suspenderlas por temor a lo que pueda ocurrir.

Leonardo Pizzi, marido de Corina aseguró que Corina se encuentra bien físicamente y está siendo acompañanda psicológicamente. “Ella estaba muy preocupada por las amenazas que venían recibiendo, pero no iban a dejar a los chicos sin comida”, explicó el marido.

Temas