El delantero argentino, cuyo lugar en la lista del Mundial de Sudáfrica parece asegurado, convierte un gol cada 80 minutos que juega, lo que lo ubica por delante de Messi.
Mientras el entrenador "millonario", Leonardo Astrada, busca variantes para encontrarle el rumbo al equipo, el juvenil Daniel Villalva llegó tarde y el DT no lo dejó practicar. Cosa de chicos.