Con la "concertación" como emblema, se presentó la fórmula K

Política


  • La senadora llamó a unir sectores distintos, para "gobernar para el pueblo sobre los diferentes colores políticos".
  • En la presentación oficial de la fórmula en el Luna Park, elogió al gobierno de su esposo y apostó a "la continuidad del cambio".
  • Antes, el gobernador Julio Cobos, hizo referencia a terminar con las diferencias históricas entre el radicalismo y el peronismo.

Con un Luna Park colmado de militantes, intendentes, gobernadores, dirigentes gremiales y el Gabinete nacional a pleno, la senadora Cristina Fernández de Kirchner lanzó la fórmula oficial, que comparte junto con el gobernador radical K Julio Cobos (Mendoza) y reivindicó "la concertación plural".


 


El clima en el estadio era tranquilo, ocho mil personas llenaban las gradas y afuera esperaban otras seis mil, en muchos casos militantes llevados por los intendentes del conurbano bonaerense, portando sus banderas, cuando la idea de la organización era mostrar una sola: la de Cristina-Cobos.


 


Por primera vez Cristina y Cobos se mostraron juntos, como integrantes de la fórmula oficial y la idea que englobó todo el encuentro estuvo relacionada con la "concertación" y la intención de unir al peronismo con otras corrientes políticas, como el radicalismo y el socialismo.


 


El presidente Néstor Kirchner fue el primero en salir a un escenario amplio y sobrio junto con el vice Daniel Scioli. Ambos se colocaron al costado junto con los gobernadores que no se quisieron perder el lanzamiento: los radicales K Miguel Saiz (Río Negro), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Arturo Colombi (Corrientes) que estaban junto a sus pares justicialistas Eduardo Fellner (Jujuy), José Manuel De la Sota (Córdoba), Mario Das Neves (Chubut), Jorge Alperovich (Tucumán), Jorge Obeid (Santa Fe), José Luis Gioja (San Juan), Carlos Rovira (Misiones) y Felipe Solá (Buenos Aires).


 


Luego siguió un video que recolectaba imágenes de grandes personajes de la historia argentina como Juan Domingo Perón, Ricardo Balbín, Evita o Arturo Illía, con frases que hacían referencia a la necesidad de unión de los argentinos, a tono con el lema del lanzamiento.


 


En el video, proyectado a espaldas de los dos candidatos, se leía la frase " la concertación quiere decir que lo que falta por hacer lo hace el pueblo o no lo hace nadie".


 


El gobernador de Mendoza, presentado como "futuro vicepresidente", fue el primero en hablar. Su discurso se construyó en torno a tres conceptos fundamentales: trabajo, educación y concertación. "Es justo recordar que ha habido desencuentros, aciertos y desaciertos, crecimientos y estancamientos. Hoy hay que conformar un proyecto común porque la hora así lo exige. Creo que ha llegado el momento de construir una bisagra, de pensar un país en serio. Ha llegado el momento de Cristina Fernández de Kirchner", aseguró el radical k.


 


Cobos habló cerca de 20 minutos y fue el turno de Cristina, que caminó hacia el atril, impecable con un vestido rosa y un saquito blanco, elegante, sobrio y femenino, y se plantó frente a la gente.  "Es necesario reconstruir un sistema de representación política amplio, plural y diverso.  La concertación federal y plural, con criterios donde priman las necesidades y la necesidad de articular una Argentina más justa y equitativa, también es lo territorial", aseguró la primera dama.


 


Con una voz fuerte y decidida, remarcando cada palabra y sin dudar, Cristina Fernández levantaba la voz hasta gritar casi como enojada, como suele hacer en los actos partidarios. Su mirada iba de un lado al otro sin fijarse en ningún lado y llegó rápido la primera referencia a su marido en medio de una ovación: "Ese hombre que esta sentado allí  cuando comenzó su gestión decidió que la historia debía cambiar, que debían ser convocados todos los hombres y mujeres".


 


“Cuando veo allí sentados gobernadores que no son del partido que he amado toda mi vida, cuando llegaba, veía banderas radicales y pensé ‘gracias por estar allí’ ”, sostuvo la senadora aunque de fondo sonaron algunos chiflidos.


 


Y opinó que si ambos partidos, Unión Cívica Radical y Partido Justicialista se hubieran unido en una fórmula presidencial para las elecciones de 1973 “ tal vez pudo haber sido distinta la historia y la tragedia de los argentinos ”.


 


“Hay representaciones sociales históricas en el imaginario colectivo: clases medias (relacionadas a los radicales) y trabajadores (a los peronistas). Esa división social sirvió para frustrar a los argentinos”, agregó.


 


La senadora puso énfasis en que "la concertación es el resultado de una reflexión, de un análisis de las cosas que nos han pasado a los argentinos".


 


Tal como sucedió en la presentación de la candidatura de Cristina en el Teatro Argentino de La Plata, hubo también representantes de fuerzas afines como el socialismo, Oscar González, Ariel Basteiro y Jorge Rivas; el Frente Grande, con Eduardo Sigal; el Frente Transversal con Edgardo Depetri (CTA), y el Movimiento Evita con Emilio Pérsico.


 


"Ya hemos visto la Argentina de un solo sector o de dos o tres. Y les va mal a todos. Es hora de construir la Argentina colectiva. Ninguno de los partidos políticos que hoy tiene responsabilidades en esta historia reciente podemos decir: lo hemos hecho todo bien", dijo la primera dama.

"Sumemos los pedazos, unamos las voluntades", proclamó Fernández de Kirchner, observada todo el tiempo por el Presidente, que la miraba desde atrás. La "futura presidenta", como fue presentada, habló otra vez de la necesidad de incluir a todos los sectores y de pensar en "un proyecto de país con trabajo para todos".


 


A pesar de la constante idea de unión entre radicalismo y peronismo, en el estadio no dejó de escucharse el canto de la gente que afirmaba: " el que no salta es radical", y que en cada silencio entonaba la marcha peronista.


 


La senadora no hizo ningún tipo de referencia al escándalo de la valija, que puso en jaque al Gobierno por el intento de ingreso al país de una maleta con 800 mil dólares en manos de un venezolano que viajaba en un avión alquilado por Enarsa. Tampoco habló de los otros casos de presunta corrupción, como el del bolso con dinero que terminó con la renuncia de la ministra Felisa Miceli. Así, la senadora dejó pasar la oportunidad de mencionar que su Gobierno buscará luchar y acabar con la corrupción en la gestión pública.

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