El póker de ministros echados: los cuatro que pasaron por la era K

Política

*Roberto Lavagna, Felisa Miceli, Miguel Peirano, Martín Lousteau y ahora Carlos Fernández, son los ministros de Economía que pasaron por la órbita Kirchner.
*El analista político Rosendo Fraga comenta "las lealtades alquiladas" que se consiguen con "la caja".

Con la partida del ministro de Economía Martín Lousteau, son cuatro los ministros que pasan por aquella cartera en la era Kirchner y que, poco tiempo más, poco tiempo menos, dejan sus cargos envueltos en algún tipo de polémica.

Con la  partida de Lousteau se escribe un nuevo capítulo de las difíciles relaciones que siempre tuvieron los Kirchner con los ministros de aquel ministerio. Un breve repaso puede dar herramientas para leer este nuevo adiós y la palabra del analista político Rosendo Fraga echar algo de luz.

“La visión de poder del kirchnerismo está directamente ligada a la economía y tiene un término muy concreto: la caja”, aseguró el director del Centro de Estudios Unión para la  Nueva Mayoría.

El 28 de noviembre de 2005, el jefe de Gabinete Alberto Fernández anunció que el hasta entonces ministro Roberto Lavagna –herencia del anterior presidente Eduardo Duhalde- dejaba su cargo para que lo suceda la presidente del Banco Nación, Felisa Miceli.

La comunión de ideas que necesariamente debían tener los ministros con el Presidente era el principal argumento con el que explicaban desde la Rosada el alejamiento de Lavagna.

Las denuncias de cartelización que Lavagna disparó sobre las empresas dedicadas a las obras públicas llegaban directamente al ministro de Planificación Julio De Vido, hombre fuerte del Gobierno y de estrecha relación con Néstor.

Si de caja se habla, quizás sería conveniente escuchar lo que lo que tiene para decir sobre este año Fraga: “Este año, están autorizados gastos por $169 mil millones, pero resulta que la recaudación, combinando la inflación y los mayores ingresos, puede llegar a los $250 mil millones o más. Es decir que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, podrá gastar cerca de $80 mil millones, fuera del control presupuestario y en forma arbitraria”. 

El lunes 16 de julio de 2007, Miceli renunció envuelta en denuncias de corrupción luego de que una inspección en su despacho encontrara una bolsa con $100 mil y US$ 31.670. En el Gobierno le soltaron la mano y a ella no le quedó más que juntarse con su abogado para preparar su defensa.

La sucedió Miguel Peirano, quien hasta ese momento se desempeñaba como secretario de Industria, Comercio y PyME. Poco pudo demostrar las habilidades que, quizás, posea.

Es que el 10 de diciembre de ese mismo año y con el flamante desembarco de Cristina en Balcarce 50, llegó Lousteau, el mismo que le dejó su lugar a Carlos Fernández luego del desgaste de los últimos tiempos.  

“Además, cabe señalar que el dinero no compra lealtades, sino que en realidad, sólo las alquila. Genera adhesiones políticas frágiles, que se quiebran tanto cuando la caja escasea o la situación política de quien manda se debilita, o se torna endeble o peligrosa”, analizó Fraga.

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