"La represión es parte de la cultura macrista"

Política

El desalojo en el Centro Cultural San Martín está inmerso en el "plan privatista" del PRO, dice el diputado. Un análisis de la violencia policial como amparo de las políticas de gobierno en la Ciudad.


Escribe Alejandro Bodart (*)

La Sala Alberdi está en el sexto piso del Centro Cultural San Martín. Desde su nacimiento, hace unos 15 años, alberga funciones, clases y talleres abiertos de un amplio arco de disciplinas artísticas. Como parte de la cultura popular porteña, los protagonistas esenciales de la Sala son jóvenes artistas.

El plan de Mauricio Macri y su ministro Hernán Lombardi es otro: destinar ese espacio a actividades de tipo audiovisual... incluido su préstamos o alquiler a entidades privadas. Por eso pretenden desalojar la Sala y "trasladarla" a otro lugar, no sólo distante sino absolutamente inadecuado.

Frente a ese plan privatista, es legítima la resistencia juvenil y por eso respaldamos su reclamo. Más allá de que otros sectores se hayan involucrado en el conflicto, la razón de fondo la tienen los jóvenes que defienden la actividad cultural.

Es más: pese a que la toma de la Sala Alberdi duró varios meses y se buscaron diferentes instancias de negociación, la actitud del gobierno PRO fue siempre una cerrada negativa a buscar una alternativa real para resolver el problema.

Así las cosas, el ingeniero Macri apeló a la represión con su Policía Metropolitana. Pero los gases, los palos y las balas no pueden provocar otra cosa más que heridos, detenidos y agravamiento del conflicto. Es la misma línea represiva que ya tuvo en el Parque Centenario, frente a la negativa de vecinos y artesanos de enrejar ese espacio público.

En su discurso del 1º de marzo en la Legislatura, Macri abundó en plantear una supuesta política de "diálogo" y de "que sean escuchadas todas las opiniones distintas". Critica al gobierno nacional, pero él hace lo mismo con la Sala Alberdi, el Parque Centenario, el tarifazo del subte y tantos otros casos.

El "diálogo" de Macri es un monólogo. Y si no se acepta su voluntad, hay imposición, sanciones o directamente palos. Lamentablemente, la represión ya es parte de la cultura macrista. Contra esas políticas antidemocráticas vamos a seguir luchando.


*Es legislador porteño por el MST en Proyecto Sur.

Temas

Dejá tu comentario