Volvieron a fracasar las negociaciones de la UTA y crece la posibilidad de un paro de colectivos en el AMBA

Política

La UTA denuncia que los choferes son rehenes de los empresarios, mientras las cámaras condicionan los aumentos a una nueva estructura de costos que el Gobierno debe aprobar.

Una nueva audiencia paritaria celebrada en el Ministerio de Capital Humano concluyó sin avances, en medio de un clima de fuerte tensión. Las cámaras empresariales supeditaron cualquier incremento salarial a la aprobación gubernamental de una revisión integral de la estructura de costos del sector. Los representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), con su secretario general Roberto Fernández a la cabeza, denunciaron un "lockout" solapado y reclamaron con urgencia la intervención estatal. El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sigue al borde de un colapso total del transporte público de pasajeros. Este viernes, el gremio y las principales agrupaciones empresarias del rubro volvieron a separarse sin convenio tras presentarse personalmente ante la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo.

El cónclave, desarrollado en presencia del funcionario del Ministerio de Capital Humano, el Lic. Guido Arocco, dejó al descubierto un escenario de alta conflictividad entre los tres actores involucrados. Al término del encuentro, la organización gremial que encabeza Fernández sostuvo que las firmas mantienen deliberadamente a los trabajadores como "rehenes de una controversia que les resulta totalmente extraña", dilatando sin plazos la recomposición de los ingresos de las familias.

Postura patronal: costos y lockout

En representación del ámbito empleador, asistieron los apoderados y directivos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTPBA) y las Cámaras de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (CEUTUPBA).

En el registro formal del encuentro, los representantes patronales reiteraron textualmente las posiciones manifestadas en las semanas previas, señalando de modo categórico que "la situación no ha variado en lo más mínimo". Los empresarios adujeron que resulta inviable elaborar una oferta salarial debido a que el actual régimen de subsidios estatales toma como base los precios de insumos de noviembre de 2025 (para jurisdicción provincial y porteña) y de enero de 2026 en el caso de las trazas nacionales.

Con el argumento de que hoy se ven forzados a recurrir al endeudamiento para adquirir combustible y sostener la operatividad de las unidades, las compañías supeditaron la discusión paritaria a que las autoridades de la Secretaría de Transporte les autoricen de manera impostergable una "nueva estructura de costos promedios del sector, actualizada a valores corrientes". En ese sentido, se comprometieron a intensificar las gestiones ante los funcionarios nacionales en los próximos días para obtener el reconocimiento de dichos fondos.

El contundente reclamo de la UTA: "estamos cautivos de los dueños de las empresas"

La réplica de la delegación de la UTA, conformada por Roberto Fernández junto a Luis Duperre, Marcelo Barreiro y Eduardo Costantino, fue terminante al señalar el abuso de confianza patronal en el proceso negociador. El sindicato subrayó que los empleados del sector cumplieron su jornada con absoluta normalidad y predisposición, aunque alertó que la falta de acuerdo obedece a una presión de las empresas hacia el Estado, utilizando los haberes convencionales como moneda de canje.

"Nosotros aspiramos a percibir nuestros salarios. Los trabajadores persisten como rehenes de una controversia que les resulta completamente ajena. Sin margen para manifestar su descontento. Queremos cobrar por nuestra labor y, sin embargo, los empleadores supeditan cualquier propuesta económica a una actualización de sus gastos operativos", expresaron durante la audiencia.

Fernández recordó además la directiva que recibieron al inicio del conflicto: "el gobierno fue claro en sus declaraciones respecto de esta paritaria: nos instruyó a entendernos con el sector patronal". No obstante, la subsiguiente pasividad de las dependencias competentes ante los planteos gremiales llevó a la UTA a cuestionar abiertamente el papel de la cartera de Capital Humano. "La autoridad administrativa no puede permanecer inmutable mientras se dilata sine die la discusión salarial. Los empleados no pueden aguardar una respuesta indefinidamente... ¿Cuál es el rol del Estado? El gobierno debe tomar cartas en el asunto. Exigir a los empleadores que negocien nuevos salarios".

La inquietud se profundiza ante la cercanía de los vencimientos para el pago de los haberes correspondientes a junio. El gremio reclamó de modo perentorio que las empresas informen con claridad "¿Qué piensan hacer con los pagos? ¿En qué fecha vamos a cobrar?", advirtiendo que la ausencia de respuestas concretas conduce ineludiblemente al enfrentamiento y a la interrupción del transporte en el AMBA.

Seguimiento técnico de la paz social

Ante el crítico rumbo de las negociaciones y el riesgo de un paro inminente de colectivos de corta distancia, el representante de la Secretaría de Trabajo dio por terminada la reunión a las 15:00 horas. En su resolución, instó formalmente a ambas partes a "redoblar los esfuerzos para acercar posturas, en un clima de diálogo y correcto desarrollo de las relaciones laborales; con miras a preservar la armonía social".

El Ministerio intimó a la UTA y a las cinco cámaras empresarias a comunicar con celeridad "cualquier novedad sobre el estado de situación" que pudiera surgir en las próximas horas de deliberación privada. En función de ello, la autoridad laboral se reservó la atribución de convocar oportunamente a una nueva audiencia presencial.

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