Estremecedora carta de la madre de una joven que denunció a un médico por abuso: "Mi vida está destruida"

Sociedad

La víctima tiene 17 años y acusó por abuso sexual a Spiro Antonio Dellisanti, conocido como el "doctor Aborto" en Río Primero, Córdoba . Su madre pide que lo detengan.

Una adolescente de 17 años denunció por abuso sexual a Spiro Antonio Dellisanti, popularmente conocido como "doctor Aborto" por tener una clínica clandestina donde interrumpía embarazos en condiciones infrahumanas.

El hombre también había sido investigado por la venta de un bebé y tenía múltiples condenas por lesiones y tenencia de arma de fuego, además de la clínica clandestina.

La chica contó que asistió a una consulta en la que el hombre abusó de ella bajo pretexto de un control clínico en el dispensario de Río Primero. Quedó afectada por el hecho y tras una consulta a otros especialistas supo que de ninguna manera esa práctica era parte de una rutina clínica.

En ese contexto, la madre de la víctima escribió a mano una estremecedora carta para pedir Justicia y se quejó contra las autoridades de Río Primero. “Corrió riesgo la vida de mi hija con este depravado. Ella pensó miles de cosas que le podrían pasar dentro del consultorio y no gritó por miedo a que le haga algo malo”, detalló la mujer.

Y agregó: “Como mamá me siento consternada y peor porque desde el municipio no se acercaron a preguntar cómo estaba ella o si necesitaba algo, porque esto que pasó fue por negligencia de ellos, que son totalmente responsables”.

La carta completa

“Escribo estas palabras para describir cómo me siento como mamá de la menor abusada en el centro de salud municipal de Río Primero.

La verdad que hasta hoy no tengo palabras, se me ocurren miles de cosas de lo que a ella le podría haber pasado con este señor, si es que se le puede llamar ‘doctor’.

Siendo que todo esto se podría haber evitado, si el municipio y la directora del Centro de Salud hubieran actuado como corresponde ante semejante acontecimiento.

Corrió riesgo la vida de mi hija con este depravado que tenían ahí adentro. Ella pensó miles de cosas que le podía pasar adentro del consultorio, me dijo, y no gritó por miedo a que le haga algo malo.

Como mamá me siento consternada y peor porque desde el municipio no se acercaron a preguntar cómo estaba ella o si necesitaba algo porque esto pasó por negligencia de ellos, que son totalmente responsables del caso.

Ahora yo pienso, si mi hija hubiese estado embarazada, como este ‘señor médico’ decía, tenían riesgo dos vidas.

Ahora dejo todo en manos de la Justicia y que paguen el irreparable daño que le causaron a mi hija, sea quien sea, y pido la pena máxima.

Mi vida está totalmente destruida y más la de mi hija, que ya nada volverá a ser como antes”.

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Spiro Dellisanti estuvo preso por múltiples condenas

El 27 de junio de 2004, Dellisanti casi mata de un balazo al policía Ariel Calderón, quien había intentado detenerlo cuando llegaba a su casa de barrio Jorge Newbery, de la ciudad de Córdoba.

Según aquella investigación, el médico sacó un arma y desde muy corta distancia le disparó. El balazo rozó el hombro del oficial y se incrustó en su abdomen. Sobrevivió de casualidad. Dellisanti fue condenado a seis años de prisión por lesiones graves.

Después en 2006, fue condenado a seis años de prisión por lesiones graves calificadas por el uso de armas. Sin embargo, en la última condena, la Cámara 11 del Crimen de la ciudad de Córdoba lo inhabilitó para ejercer la medicina “por el doble de tiempo que dure a condena”, es decir, hasta 2025.

En 2012 fue detenido, acusado de haber montado, otra vez, una clínica domiciliaria para realizar abortos clandestinos. Además de armas, en ese domicilio se encontró un bebé que había sido anotado de manera fraudulenta como hijo de su pareja, Patricia Noemí Sotomayor. Dos años después, terminó condenado por tentativa de aborto, tenencia de arma de guerra y supresión de estado civil a tres años y 10 meses de prisión

Tras cumplir con su pena, el médico regresó a la calle. Y a su “especialidad”. A fines de mayo de 2017, dejó al borde la muerte a una adolescente que fue hasta su casa de Jorge Newbery para practicarse un aborto clandestino. La joven permaneció dos semanas en coma y los médicos tuvieron que extirparle el útero.

Dellisanti quedó imputado por los delitos de aborto y lesiones culposas de carácter gravísimo, pero cuando los policías fueron a detenerlo, ya no lo encontraron. Recién lo capturaron en julio de ese año, cerca de la plaza Colón, donde caminaba camuflado como un linyera. Los investigadores tenían el dato de que ese día iba a ir a un domicilio de la zona para practicar un aborto ilegal.

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Spiro Antonio Dellisanti

Spiro Antonio Dellisanti

En mayo de 2019 fue condenado a tres años y medio de prisión, por tenencia de arma de guerra, tentativa de aborto y supresión de estado civil, condenas que ya cumplió. En el mismo fallo, la jueza Graciela Bordoy de Pizzicari ordenó que por el doble de tiempo, o sea, siete años, quedara inhabilitado para el ejercicio de la medicina.

Según el Colegio de Médicos, una resolución judicial posterior ordenó disminuir el plazo de la inhabilitación, por lo que la prohibición cesó el 31 de diciembre último.

Lo extraño es que en la Justicia federal de Córdoba se asegura que aún está vigente la inhabilitación, en el marco de la última sentencia en contra que tuvo hasta ahora.

Mientras aún permanecía preso, en marzo de 2020 la Justicia federal condenó a Dellisanti a tres años y nueve meses de cárcel como coautor de supresión y suposición del estado civil y de la identidad agravada (por su condición de médico) y falsificación de documento. Se trató del final judicial del caso abierto ocho años antes, en 2012, cuando en uno de los allanamientos dispuestos por la Justicia provincial por la clínica ilegal encontraron a una beba al que la pareja del médico había anotado, de manera fraudulenta, como hija propia.

Pese a que presentó diversos recursos para recuperar la libertad antes de cumplir la condena, todos fueron rechazados. Volvió a la calle el 8 de diciembre pasado, cuando terminó de pagar en prisión esta última pena.

Ahora, otra vez la Justicia sospecha de él, pero ya no por haber delinquido en una clínica clandestina, sino en un centro de salud oficial del municipio de Río Primero.

Ahora, el fiscal Maximiliano Hairabedián solicitó que se investigue esta situación "por el posible delito de quebrantamiento de la pena de inhabilitación", indicó a Cadena 3. En caso de comprobarse, el médico tendría que ser detenido.

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