Anticipan un enero más frío y lluvioso en la Costa Atlántica por el impacto del fenómeno de El Niño

Sociedad

Un informe trimestral del Servicio Meteorológico Nacional proyecta marcas térmicas inferiores a lo habitual y precipitaciones por encima de la media en la provincia de Buenos Aires.

Las perspectivas climáticas de cara a la temporada estival comenzaron a encender las alertas de los veraneantes y prestadores turísticos. De acuerdo con un informe trimestral difundido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la Costa Atlántica registrará durante el mes de enero temperaturas inferiores a los valores habituales para la época, acompañadas por un nivel de precipitaciones superior al promedio histórico.

El fenómeno responde de manera directa a la persistencia del fenómeno global de El Niño, cuyas condiciones mantienen una alta probabilidad de impacto prolongado en la región central del país. La recurrencia de jornadas nubladas y los elevados índices de humedad atmosférica jugarán un papel determinante, impidiendo que los termómetros alcancen las marcas veraniegas tradicionales en los principales destinos de la costa bonaerense.

Tiempo fresco y húmedo en el centro del país

El patrón de temperaturas por debajo de los parámetros normales no se limitará únicamente a las playas bonaerenses, sino que abarcará a la totalidad de la provincia de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, San Luis, Mendoza, Santa Fe y sectores del sur de Entre Ríos y Santiago del Estero.

En contraposición, el reporte climático señala que las provincias del noreste argentino y el sur de la Patagonia experimentarán registros térmicos sensiblemente superiores a las medias históricas. Los especialistas advierten que la mayor preocupación oficial se focaliza en el volumen de agua acumulada, dado que la franja central y el Litoral arrastran una dinámica de recurrentes alertas por tormentas e inestabilidad persistente.

Impacto en la temporada turística

La combinación de días con cobertura nubosa plena, chaparrones aislados y una menor radiación solar directa sobre la atmósfera costera condicionará el desarrollo habitual de las actividades al aire libre durante el primer mes del año.

Los organismos de control climático remarcan que este comportamiento atmosférico atípico ya comenzó a manifestarse con valores moderados durante la primavera, anticipando un verano marcado por la alternancia constante entre jornadas grises, alta humedad y tormentas intermitentes en toda la franja atlántica.

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