El Gobierno organiza un amplio operativo de seguridad para la llegada del papa León XIV

Sociedad

El Ejecutivo y el Vaticano coordinan la seguridad del Papa León XIV, con especial atención a los actos multitudinarios, mientras la Iglesia busca fondos privados.

La Argentina se prepara para recibir al papa León XIV, cuya visita está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. A pocas semanas de su llegada, el Gobierno nacional, las administraciones provinciales y las autoridades de la Iglesia Católica trabajan en los últimos detalles de un operativo que combinará estrictas medidas de seguridad, importantes desafíos logísticos y una inversión millonaria.

Uno de los principales objetivos de la gestión de Javier Milei será garantizar la protección del Sumo Pontífice durante sus actividades públicas, especialmente en los encuentros religiosos que podrían convocar a millones de fieles. Al mismo tiempo, la Conferencia Episcopal continúa buscando aportes económicos para afrontar los gastos de una visita que se estima costará alrededor de 30 millones de dólares.

Como parte de los preparativos, se espera que en las próximas semanas llegue al país una última delegación del Vaticano para supervisar las condiciones de seguridad. Entre sus integrantes podrían encontrarse representantes de la Guardia Suiza y de la Gendarmería Vaticana.

Las autoridades nacionales calculan que los tres encuentros multitudinarios encabezados por León XIV podrían reunir, en conjunto, a unos siete millones de personas. Las celebraciones tendrán lugar en el Monumento de los Españoles, en la Ciudad de Buenos Aires; en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea), en Córdoba; y en la Basílica de Nuestra Señora de Luján.

Cómo será el operativo de seguridad para la visita del papa León XIV

El Ministerio de Seguridad, encabezado por Alejandra Monteoliva, coordina los preparativos con representantes de la Santa Sede y funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires y Córdoba.

El despliegue involucrará a la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Servicio Penitenciario Federal y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).

A diferencia de otros acontecimientos internacionales realizados en el país, como la cumbre del G-20 de 2018, esta vez el principal desafío estará relacionado con la cantidad de personas que se movilizarán para participar de las actividades religiosas.

El esquema de protección también se extenderá a los encuentros de menor concurrencia que el Pontífice mantendrá en la Universidad Católica Argentina, el Palacio Libertad y el Cottolengo Don Orione.

“Todas las especificaciones las plantea la Santa Sede”, explicaron desde el Ejecutivo sobre las exigencias establecidas para garantizar la seguridad del Papa.

Monteoliva mantuvo contactos con Gianluca Gauzzi Broccoletti, responsable de los Servicios de Seguridad y Protección Civil del Vaticano y comandante de su Gendarmería, para avanzar con los protocolos que se implementarán durante la estadía.

Uno de los operativos más importantes tendrá lugar en Córdoba, donde se prevé la participación de 13.000 efectivos para custodiar la misa del martes 10 de noviembre. También colaborarán integrantes del Ejército y la Fuerza Aérea.

Durante esa jornada, León XIV realizará un recorrido en el papamóvil ante una multitud que, según las estimaciones oficiales, podría equivaler a la capacidad de 15 estadios Mario Alberto Kempes.

La visita también genera expectativas en el sector turístico, ya que se anticipa la llegada de peregrinos procedentes de Bolivia, Paraguay y otros países de la región.

Los controles y las restricciones durante los eventos multitudinarios

Para garantizar la protección del Pontífice, las autoridades implementarán un sistema de seguridad dividido en distintos anillos.

El sector más cercano estará integrado por sus custodios personales, pertenecientes a la Guardia Suiza y la Gendarmería Vaticana, quienes también tendrán a su cargo la conducción de los vehículos blindados.

A continuación, se ubicarán efectivos especializados de la Policía Federal y otras fuerzas nacionales. Finalmente, las policías de cada jurisdicción se encargarán de controlar los espacios próximos al público.

La organización de los encuentros religiosos también requerirá modificaciones en la circulación vehicular, cortes de calles y cambios en los recorridos del transporte público.

Para evitar aglomeraciones, los accesos a las principales celebraciones se habilitarán entre diez y doce horas antes del inicio de las actividades. Además, se establecerán sectores libres de público y corredores destinados a facilitar eventuales evacuaciones.

Los organizadores estiman que serán necesarios alrededor de 60 kilómetros de vallas, por lo que el Gobierno solicitó colaboración a otras provincias, entre ellas Santa Fe y Entre Ríos.

También se trabaja en la contratación de baños químicos y en la distribución de los servicios necesarios para recibir a los asistentes.

Por disposición del Vaticano, quienes deseen participar de las misas deberán inscribirse previamente. En cuanto a los voluntarios, hasta el momento se registraron aproximadamente 25.000 personas, a quienes se les solicitará un certificado de antecedentes penales. El Estado nacional asumirá el costo de ese trámite.

En materia de transporte aéreo, se prevén restricciones temporales durante los desplazamientos del Papa desde Montevideo, sus viajes entre Buenos Aires y Córdoba y su posterior partida hacia Perú. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) también regulará la utilización de drones.

Otro factor que las autoridades siguen de cerca es la posibilidad de que las condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño provoquen inconvenientes en las actividades programadas.

“Habrá que rezar”, bromearon desde el Gobierno al referirse a esa preocupación.

La Iglesia busca financiamiento privado para afrontar los gastos de la visita

Más allá de las cuestiones de seguridad, la llegada de León XIV representa un importante desafío económico. Se tratará de la primera visita de un Papa a la Argentina desde 1987 y su organización demandaría una inversión cercana a los 30 millones de dólares.

La Santa Sede cubrirá únicamente el vuelo que trasladará al Pontífice desde Roma hasta Uruguay, país en el que comenzará su recorrido sudamericano.

Los demás gastos, incluidos los traslados internos, el alojamiento, la seguridad y la infraestructura necesaria para las celebraciones, serán distribuidos entre la Iglesia, el Gobierno nacional y las administraciones de la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba.

La Conferencia Episcopal deberá afrontar aproximadamente un tercio del presupuesto total. Hasta el momento, consiguió reunir 650 millones de pesos mediante aportes de los fieles, una cantidad que todavía resulta insuficiente frente a las necesidades previstas.

Por ese motivo, representantes de la Iglesia comenzaron a mantener conversaciones con empresarios de distintos sectores para obtener nuevas contribuciones. Entre los nombres mencionados aparecen Marcos Bulgheroni y Eduardo Eurnekian.

“Es un trabajo artesanal”, señalaron desde el Episcopado al describir las gestiones destinadas a conseguir financiamiento.

Las autoridades eclesiásticas buscan mantener la discreción sobre algunas de estas colaboraciones, debido a que determinados empresarios prefieren no hacer públicos sus aportes.

Incluso se contempla la posibilidad de que León XIV mantenga un breve encuentro en la Nunciatura con algunos de los principales colaboradores, aunque esa instancia dependerá de su ajustada agenda.

Qué empresas colaborarán con la llegada del Papa a la Argentina

Entre las compañías que ya figuran como patrocinadoras oficiales se encuentran Grupo Techint, Banco Santander, Edenor, Edemsa, Mercedes-Benz, Dolmen Buenos Aires Hotel, Hoopla, la Universidad Católica de La Plata y Establecimiento Metalúrgico GCD.

Estas firmas aceptaron que sus nombres aparezcan en la página oficial de la visita y podrían contar con presencia institucional en algunos elementos utilizados durante los encuentros, como la indumentaria de los voluntarios.

También participarán empresas estatales como YPF y Aerolíneas Argentinas. Esta última pondrá a disposición aeronaves para trasladar al Pontífice desde Montevideo a Buenos Aires, llevarlo a Córdoba y posteriormente acompañar su salida hacia Perú.

Por su parte, Toyota se encargó de acondicionar dos papamóviles que serán utilizados durante las actividades previstas en distintos puntos del país.

Uno de los recorridos se realizará en Claypole, donde se espera que León XIV avance unos 700 metros para saludar a los fieles antes de llegar al Cottolengo Don Orione.

En el área de comunicación, la agencia Mercado McCann colaborará con la elaboración de las campañas publicitarias previas al viaje. La empresa ofrecerá sus servicios sin cobrar honorarios y únicamente trasladará a la Iglesia los costos de aquellas tareas que deban contratarse a terceros.

El Gobierno nacional también aportará equipamiento para la transmisión televisiva de las actividades. Aunque el Vaticano designará al director de cámaras, la producción contará con la colaboración de MediaHub, empresa vinculada al empresario Alejandro Spinello.

Además, el Ejecutivo financiará el alojamiento de parte de la comitiva papal en establecimientos cercanos a la Nunciatura.

Los preparativos para la misa multitudinaria en Buenos Aires

Uno de los acontecimientos centrales será la celebración religiosa que León XIV encabezará en el Monumento de los Españoles.

Para su realización, el Gobierno nacional y la administración porteña de Jorge Macri compartirán los costos de montaje del escenario, iluminación, sonido y servicios sanitarios.

La estructura principal tendrá aproximadamente 70 metros de extensión y deberá estar preparada para recibir a las autoridades religiosas que acompañarán al Pontífice.

Según las previsiones de los organizadores, más de 2.000 sacerdotes participarán de la ceremonia, durante la cual se distribuirían alrededor de 500.000 hostias.

Con múltiples organismos involucrados y una importante cantidad de recursos humanos y económicos comprometidos, los preparativos avanzan de cara a una visita que movilizará a fieles de distintas provincias argentinas y países vecinos.

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