Estilo Matías Camisani o la moda de fumar marihuana al volante
*El caso de Matías Camisani saca a la luz un hábito que está de moda entre los jóvenes.
*Fumar marihuana mientras manejan es una costumbre más que peligrosa.
Camisani-fumarelo
Y no fueron los 94 gramos de cannabis hallados en el baúl del auto lo que provoca escozor (cada cual es dueño de hacer en su vida lo que le plazca, ya sea con sustancias legales o no), sino el “porro” a medio fumar hallado en el cenicero de la 4 x 4. Exponer a un niño a la inhalación del humo tóxico y para colmo fumarlo mientras se conduce en una ruta, es casi una actitud suicida..., justo en un país como la Argentina que lidera la estadística mundial de muertes en accidentes de tránsito.
Lo llamativo de la confesión de estos jóvenes es que ellos no suponen que el efecto de la droga pueda ocasionarles accidente alguno. Es más, confiesan que hay dos motivos que los llevan al peligroso hábito de fumar marihuana mientras conducen. El primer argumento, es que les causa placer..., y la segunda razón es que supuestamente les alivia el stress de manejar en las atiborradas y violentas calles porteñas y bonaerenses.
Y ahora que minutouno.com salió a consultar a los jóvenes sobre el asunto, la sorpresiva respuesta es que la costumbre viene ganando terreno desde hace tiempo y a ninguno de los que la practican les parece peligroso... y como de costumbre la respuesta del Estado es “no sabe-no contesta”.
Si así reacciona el organismo frente al peligro (la adrenalina despeja momentáneamente la borrachera), el efecto que produce la marihuana es de indiferencia frente al peligro. Un “fumado” puede sentarse arriba de “Ciudad Cotillón” en pleno incendio y seguir haciendo el gesto de “paz y amor” como si nada estuviese ocurriendo. De allí el riesgo latente que significa consumir cannabis mientras se maneja, algo que parece ser habitual entre muchos adolescentes argentinos.
Si no se cumplió la norma de la indagatoria... ¿pedirá la defensa de Camisani la anulación de todo lo actuado por el defecto procesal? No es común que estos casos lleguen a juicio oral. Millares de causas de tenencia de droga para consumo personal abarrotan los tribunales federales de todo el país. Los abogados suelen negociar con la fiscalía que si el imputado reconoce el delito y se somete a un tratamiento de rehabilitación y realiza la probation (presta un servicio comunitario por un tiempo determinado), se soslaya el juicio oral beneficiando a ambas partes.
Si Matías Camisani obvió este camino acotado, posiblemente su defensa pida la anulación del juicio y el Tribunal Oral tendría que concederle la solicitud en virtud de la falla procesal cometida en el momento de encontrársele la marihuana.
Al menos, este caso sirve para saber que hay un nuevo motivo de preocupación en las calles y rutas argentinas: los pibes que gustan de fumar “porros” al volante. Y que el Estado no diga que desconoce la situación.
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