La muerte en la horca de Saddam y el peligro del efecto réplica

Sociedad

* Según los especialistas los menores no deberían ver ese tipo de imágenes ni utilizar los muñecos de Hussein en la horca.
* También resaltaron que los padres deben estar atentos a los cambios de actitudes de los niños influenciados por estas imágenes y juegos nocivos.

Las imágenes de la ejecución en la horca el pasado sábado de Saddam Hussein  -ex presidente de Irak  sentenciado por la masacre de 148 habitantes de un pueblo shíita a principios de los años 80- generó una polémica en torno a las imágenes que se mostraron de su muerte. 


 


Hoy se conoció que una chica de 15 años llamada Moon Moon se ahorcó en una localidad cercana a Kolkata, en la India, unas horas después de la ejecución de Saddam Hussein. Y una situación similar ocurrió en Pakistán, donde murió un chico de nueve años.

“Ella había dicho que habían colgado a un patriota. Nosotros no la tomamos seriamente cuando ella nos dijo que quería sentir el dolor que Saddam había sufrido durante su ejecución”, relató el padre de la joven india.

“Ella miraba la escena una y otra vez y no comió durante todo el fin de semana en protesta por la ejecución”, agregó el padre.

En los últimos días se vio un muñeco de Hussein ahorcado que se ofrece en páginas de Internet, y muchos chicos lo tendrán hoy como su juguete de cabecera. ¿Cómo repercuten esas imágenes en los niños? ¿Es bueno que jueguen con esos elementos?



La licenciada en Psicopedagía Karina Aguirre opinó que los padres deberían evitar que sus hijos vean ese tipo de imágenes, y si eso no ocurre, los adultos tendrían que explicarles y contenerlos para que no se asusten. Aguirre comentó que muchos chicos pueden tener pesadillas -como consecuencia de algo que observaron  en la televisión- y que se pueden angustiar. Es por eso que recalcó que los mayores no deben desestimar la situación.

 “Cada chico entenderá lo que está a su alcance y lo importante es que cuando el padre se sienta a conversar con ellos la ansiedad y la angustia se calma”, expresó. Según Aguirre es desde los tres años cuando los chicos ya están en condiciones de recibir las primeras aclaraciones de sus padres.

Con respecto a los muñecos que muestran a Hussein en la horca, la licenciada en psicología Beatriz Goldberg expresó que comprarlos sería incentivar a los pequeños a la violencia. “El hecho de que se trate de un personaje malo al que se está matando  confunde a la gente porque Hussein no es un inspirador de lástima, pero es un error comprar esos juguetes que están asociados con la necesidad de hacerle un daño a alguien”, enfatizó.

Muchas veces los niños cuyos padres no le permiten divertirse con estos juegos en sus casas aprovechan que algún amigo del colegio lo utiliza y hasta incluso se inventan uno similar a los que se venden en los negocios utilizando un piolín para emular la horca.

“El papá tiene que intervenir porque los chicos elaboran la realidad a partir del juego.
Primero hay que preguntarles: ¿que estás haciendo? ¿a qué estás jugando? y estar atento a las reacciones del niño”, puntualizó Aguirre.

La licenciada también comentó que los chicos pueden hacer dibujos de gente ahorcada o muerta y resaltó la importancia de sus progenitores que deben estar alertas para
detectar actitudes poco habituales en ellos.

Dejá tu comentario