Las mujeres postergan la maternidad hasta los 35 

Sociedad

La llegada del primer hijo se postergó al menos 10 años.

La maternidad habría pasado a ser una de las últimas metas en la mente de la mujer argentina residente en las grandes ciudades, según un relevo reciente que demostró que la llegada del primer hijo se retrasó al menos 10 años.

Según datos de la Dirección de Estadística e Información del Ministerio de Salud, desde el año 2000 al 2008 se redujo un 3 por ciento la cantidad de madres primerizas de entre 20 y 29 años, y, casualidad o no, aumentó la misma cantidad de el rango de 30 a 45 años.

"En la última década creció la cantidad de mujeres que postergan la maternidad hasta los 35 años o más, sobre todo, en las grandes ciudades", explicó al diario La Nación Manuel Nölting, jefe de la Sección Endocrinología Ginecológica del Hospital de Clínicas, y presidente de la Sociedad Argentina de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva (Saegre).


 


Por este motivo, para cuando las mujeres deciden que es tiempo de ser madres aparecen otros factores que  pueden imposibilitar el embarazo: "A esa edad, muchas consultan porque les cuesta quedar embarazadas y, en realidad, no es que les cueste más, sino que a partir de los 30 años aumentan los problemas y las pérdidas de los embarazos", señaló Nölting.


 


El especialista resaltó que la edad más propicia para ser madre es la década de los 20. "A partir de los 30, que es cuando comienza la transición a la menopausia, aumenta el riesgo de esterilidad y la cantidad de abortos espontáneos y de complicaciones en el embarazo y el parto, tanto para la madre como para su hijo", explicó Nölting.


 


Otro rasgo nuevo de las madres primerizas es que algunas de ellas no esperan a tener una pareja estable para formar una familia. Por ejemplo, el 10 por ciento de las mujeres que se acercan a los hospitales porteños para consultar por tratamientos de fertilidad no están en pareja.


 


Además, según una investigación de la fundación Observatorio de la Maternidad se agrandó la brecha de edad entre las madres primerizas con mayor o menor nivel socioeconómico. Mientras que una mujer universitaria tiene su primer hijo alrededor de los 27 años, una que no tiene educación secundaria, e incluso primaria, completa, tiene su primer hijo a los 21.


 


"Es lógico pensar que si la mujer accede a una mayor educación formal, mejora su acceso al mercado laboral y, por ende, su proyecto de vida ya no es sólo la maternidad", explicó al diario la licenciada Gisell Cogliandro, investigadora principal de la fundación. "En cambio, en las mujeres con el secundario, y hasta el primario incompleto, influye la pobreza, y la maternidad pasa a ser el único proyecto de vida", subrayó.

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