Nacieron en 1893 y superaron todas las crisis hasta que llegó Javier Milei: cerró un bar notable de Barracas

Sociedad

El emblemático Bar Notable Los Laureles de Barracas anunció su cierre definitivo debido a la fuerte crisis de consumo bajo el gobierno de Javier Milei.

El histórico Bar Notable Los Laureles, un símbolo cultural ubicado en el barrio porteño de Barracas, bajó sus persianas definitivamente tras más de un siglo de historia. Los propietarios del lugar confirmaron que la profunda crisis de consumo bajo el gobierno de Javier Milei hicieron insostenible la continuidad del emblemático establecimiento tanguero.

Un ícono del tango que no pudo resistir la crisis en Barracas

Ubicado en la avenida Tomás de Iriarte 2290, Los Laureles abrió sus puertas por primera vez el 11 de octubre de 1893. Desde sus orígenes se consolidó como un templo del tango y las milongas porteñas. Por sus mesas pasaron inolvidables figuras de la cultura nacional como Ángel Vargas, Enrique Cadícamo y Benito Quinquela Martín, además de clientes célebres como el boxeador Ringo Bonavena y el dirigente Alfredo Palacios.

El histórico espacio también sirvió como escenario natural para importantes producciones cinematográficas y televisivas, entre las que destacan la película Gatica, el Mono del director Leonardo Favio y escenas de la popular serie El Marginal.

Tras un cierre obligado por la pandemia, la esquina había reabierto sus puertas en octubre de 2021 de la mano de dos emprendedores que buscaron devolverle su antiguo esplendor con shows en vivo. Sin embargo, el fuerte ajuste económico y la retracción del consumo generaron un escenario inviable para la gastronomía y la cultura de barrio.

La emotiva carta de despedida de Los Laureles

A través de un comunicado oficial, sus responsables expresaron la enorme tristeza por el desenlace: “Las razones que nos llevan a tomar esta decisión son diversas y profundamente dolorosas. No ha sido una elección sencilla. Pero sí queremos que sepan que, hasta el último día, pusimos todo nuestro esfuerzo para sostener este proyecto”.

En el mismo mensaje de agradecimiento, concluyeron: “Nos vamos con la tranquilidad de haber dado lo mejor de nosotros. Los Laureles cerrará sus puertas, pero nadie podrá cerrar los recuerdos que vivimos entre estas paredes. La historia, los afectos y la memoria permanecerán para siempre”.

La persiana de Los Laureles se suma a una preocupante situación en el sector. En el mismo barrio, el tradicional bar La Flor de Barracas también pelea diariamente por sobrevivir frente a los desmedidos costos de los servicios y la constante pérdida del poder adquisitivo de los clientes.

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