El Gobierno argentino prohibió a todas las fuerzas de seguridad del país realizar homenajes a acusados por delitos de lesa humanidad o de atentar contra el orden democrático, según una resolución publicada este lunes en el Boletín Oficial.
El ministerio de Seguridad instruyó a los máximos responsables de la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura Naval (guardacostas) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria para que "adecúen todo acto administrativo, reglamento y práctica" para prohibir tales eventos.
La medida alcanza tanto a personas vivas como fallecidas que hayan sido formalmente acusadas o condenadas por los mencionados delitos, "cometidos en ocasión de su función o valiéndose de ella o de su condición militar o policial, incluso cuando lo hubieran hecho obedeciendo órdenes superiores".
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También prohíbe homenajes a quienes "hubieren hecho apología" de actos de la dictadura militar (1976-1983) o "los hubieran reivindicado en forma pública", precisa la resolución oficial.
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Prohíbe también cualquier acto de reconocimiento a aquellos que "hubieran ocupado puestos políticos o administrativos de cualquier nivel de la Administración y en cualquiera de los poderes del Estado valiéndose de la usurpación ilegítima del poder".
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A comienzos de mes, un oficial del Ejército argentino fue castigado con 30 días de arresto por ensalzar la figura del fallecido teniente coronel Mohamed Seineldín, quien encabezó una rebelión militar en 1990, lo que le valió una condena de prisión perpetua.
"Sería un contrasentido que el propio Estado rinda homenajes u honores a aquellos que han tenido algún nivel de participación en el aparato represivo de ejecución del terrorismo de Estado o hayan ocupado cargos (...) valiéndose de la usurpación ilegítima del poder, incluso cuando lo hubieran hecho obedeciendo órdenes superiores", concluye el texto.
Desde 2003, cuando se reactivaron los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura se han quitado de guarniciones, institutos militares y de las fuerzas de seguridad aquellas placas de homenaje a acusados o condenados por delitos de represión.
En marzo de 2004, el por entonces presidente Néstor Kirchner ordenó quitar del Colegio Militar sendos cuadros con las figuras de los exdictadores Jorge Videla (1976-1980) y Reynaldo Bignone (1982-1983), quienes cumplen prisión perpetua por múltiples secuestros, homicidios y aplicaciones de tormentos a detenidos.
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