El picante gesto de De Paul para bancar a Messi tras el insólito cantito de los hinchas de Inter Miami

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El futbolista argentino reaccionó con evidente enojo durante el triunfo ante Portland Timbers por un reclamo que bajó desde la tribuna ¿Qué pasó?

Lo que estaba destinado a ser una noche redonda de celebración en el estreno ganador del NU Stadium terminó desatando un inesperado frente de tormenta política en Inter Miami. A pesar del valioso triunfo por 2-0 frente a Portland Timbers, la jornada quedó marcada a fuego por una llamativa e inédita fractura entre el núcleo más duro de la tribuna y las máximas estrellas del plantel.

En pleno partido, desde un sector específico del estadio empezó a tronar un cantito bien al estilo del fútbol argentino: "Jugadores... respeten a la hinchada, saluden a la gente, que nunca pide nada". El reclamo, que ya se venía cocinando en la semana tras la dura derrota en el clásico ante Orlando City (y que incluyó una "huelga" de bombos y banderas), apuntaba a una supuesta falta de cercanía del plantel con el público.

El primero en saltar con los tapones de punta fue Lionel Messi. Lejos de ignorar el clima hostil, el capitán de la Selección Argentina se plantó, clavó la mirada en la tribuna que protestaba y tiró el clásico gesto del "montoncito" con la mano derecha para recriminarles la actitud. Acto seguido, el "10" les hizo una seña de negación rotunda con el dedo y ensayó una contraofensiva letal: se dio vuelta hacia los otros tres costados del estadio para levantar los brazos y saludar al resto de los espectadores, que rápidamente taparon los silbidos con una ensordecedora ovación de apoyo al astro.

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Rodrigo De Paul copió la jugada y blindó al capitán

Minutos más tarde, ya en el tiempo de descuento, llegó el turno de Rodrigo de Paul. Fiel a su manual de juego de dejar la vida por Messi tanto adentro como afuera de la cancha, el mediocampista aprovechó la ejecución de un tiro de esquina para terminar de apagar el incendio y marcar la cancha de manera definitiva.

Con los cantos de protesta todavía flotando en el aire, el volante levantó sus brazos exigiendo el aliento masivo del estadio. Cuando la cancha se venía abajo aplaudiéndolo, De Paul se golpeó el pecho, se tocó con fuerza la estrella del escudo y señaló de forma unánime a todos sus compañeros, El gesto del ex-Racing fue letal para desactivar el foco de conflicto de la barra y terminó de inclinar la balanza a favor de los futbolistas.

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