Tras su polémica salida, Santiago Ascacíbar dijo presente en la cancha de Estudiantes: cómo lo recibieron

Deportes

El flamante refuerzo de Boca acompañó al plantel en el cruce ante el Pincha y su aparición reavivó el enojo de los hinchas y ex compañeros.

La transferencia de Santiago Ascacíbar a Boca sacudió por completo el mercado de pases y dejó heridas abiertas en La Plata. Capitán, emblema y uno de los máximos referentes de Estudiantes, el “Ruso” armó las valijas apenas iniciado el torneo y su salida generó un profundo malestar entre los hinchas y parte del mundo albirrojo. El destino, caprichoso, lo puso rápidamente frente a su pasado.

En la noche del cruce entre Estudiantes y Boca, Ascacíbar dijo presente en el estadio UNO, el mismo que fue su casa hasta hace muy poco. Lejos del campo de juego, siguió el partido desde una ubicación interna, distendido, compartiendo mates y empanadas con otros futbolistas que no fueron de la partida, como Miguel Merentiel, Camilo Rey Domenech y Lucas Janson.

El mediocampista de 28 años había sido presentado oficialmente el martes en Boca Predio junto a Ángel Romero, en un acto encabezado por Juan Román Riquelme. Si bien llegó con ritmo y continuidad, desde el cuerpo técnico ya estaba definido que no formaría parte del encuentro, pensando en su adaptación al nuevo esquema y al grupo.

Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/SC_ESPN/status/2016658126913614174?t=-Aku66Xr1fkOz-SRG7vgTg&s=19&partner=&hide_thread=false

Durante las horas previas al partido se había especulado con la posibilidad de que Ascacíbar no viajara a La Plata, justamente para evitar un clima hostil por parte del público de Estudiantes. Sin embargo, el ex capitán no dudó y se trasladó con el plantel xeneize para acompañar a sus nuevos compañeros, aun sabiendo que su presencia no pasaría desapercibida.

El clima de enojo quedó expuesto también en redes sociales, donde un sugestivo posteo de Juan Sebastián Verón fue interpretado como una señal del fastidio que dejó la operación. La intención inicial del entorno del club era proteger al jugador y evitarle un momento incómodo, pero Ascacíbar eligió dar la cara y estar en el estadio.

El malestar no se limita solo a los hinchas. Dentro del plantel de Estudiantes también quedaron secuelas, ya que varios referentes habrían intentado convencerlo de que no reforzara a otro equipo del fútbol argentino. La presión del jugador para concretar la salida terminó por desgastar vínculos y marcar un quiebre con la institución que lo formó.

Dejá tu comentario