Consumo en caída: una de las mayores fábricas de electrodomésticos frenará su producción
La avalancha de importaciones, el derrumbe del consumo y la licuación de los salarios constituyen una tormenta perfecta para la industria argentina.
La política económica de Javier Milei y de Luis Caputo ya provocó el cierre de más de 25 mil empresas y la destrucción de más de 300 mil puestos de trabajo formales, la mayoría de ellos en la industria manufacturera. Este industricidio está motorizado por un movimiento de pinzas que ahoga la producción local: la licuación de salarios, la destrucción del consumo interno y la competencia desleal que conforma la avalancha de productos importados, la mayor parte de ellos desde China.
En ese contexto, una de las mayores fábricas de televisores y aires acondicionados del país anunció este martes que frenará su producción durante julio en su planta de Río Grande, Tierra del Fuego, debido a la ventas muy por debajo de las expectativas. Se trata de BGH, que de esta manera reducirá temporalmente su actividad para ajustar sus niveles de producción a la demanda actual.
Aunque inicialmente se evaluó parar la planta 45 días, la interrupción al final se extendería durante 10 días hábiles y sería durante la segunda o tercera semana de julio, según trascendió. La medida alcanzará a la planta fueguina donde trabajan más de 600 personas en la producción de televisores, aires acondicionados y celulares.
El secretario general de la UOM seccional Río Grande, Oscar Martínez, confirmó el freno de la planta industrial e informó que tras negociaciones con la empresa se logró garantizar la preservación de los ingresos de los trabajadores durante el período sin actividad productiva. “Lo que hemos logrado es la posibilidad de que los trabajadores no pierdan nada de su salario. El compromiso de la empresa es no afectar un solo centavo del salario, ni siquiera los adicionales”, remarcó en diálogo con Infobae.
Martínez remarcó además que durante los próximos días se terminará de firmar el acuerdo, que podría incluir una garantía de que no habrá despidos hasta fin de año. “Va a ser parte del acuerdo la fecha en la que se parará la planta. Y además, esperamos que se garantice estabilidad laboral hasta fin de año. Todavía faltan detalles”, indicó.
Sin embargo el escenario hacia adelante lejos está de ser promisorio. Según advirtió Martínez "prevemos un segundo semestre muy complicado. Estos son algunos indicios. Para año próximo no sabemos cómo va a ser”.
La planta de Río Grande ocupa un lugar relevante dentro del esquema industrial de BGH. La compañía produce en Tierra del Fuego desde 1978 y consolidó allí buena parte de sus operaciones vinculadas a la electrónica de consumo. En esas instalaciones se fabrican televisores, aires acondicionados y celulares. Hasta hace algunos años, también se fabricaban otros productos, como microondas, por ejemplo, pero la apertura importadora hizo que ya algunos ítems ya no resulten rentables.
La interrupción temporal de líneas de producción aparece como una herramienta utilizada por algunas empresas para reequilibrar el nivel de stock disponible y adecuar los planes de fabricación a la realidad del mercado.









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