Javier Milei y Luis Caputo cimentan poco a poco su propio "camino al comunismo"

Economía

Empantanados en los resultados de sus propias políticas económicas, Javier Milei y Luis Caputo apelan cada vez a medidas que antes demostaban por "comunistas", "injustas" e "intervencionistas", para corregir supuestos "fallas de mercado".

El "TMAP" (Todo Marcha Acorde al Plan) con el que suelen cerrar sus cada vez más quebradizos intentos por sostener el relato libertario tanto funcionarios como militantes de La Libertad Avanza (LLA) comenzó hace tiempo ya a mutar en un tácito "NMAP" (Nada Marcha Acorde al Plan). Tan es así, a pesar de los denodados esfuerzos del presidente Javier Milei y su ministro de Economía Luis Caputo por sacar agua de las áridas estadísticas oficiales que los desmienten día a día, que incluso comenzaron a apelar a medidas que, hasta no hace mucho, tildaban de "comunistas", "socialistas", "un robo" e "injustas".

Acorralados por el alza de la inflación, el derrumbe del consumo, la profundización de la recesión y el aumento del desempleo que provocaron las políticas impulsadas desde la Casa Rosada y que sumieron a la economía argentina en un círculo vicioso, Milei y Caputo sostienen en sus discursos una teoría que desmienten luego en su práctica.

milei motosierra

En su primera intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, en enero de 2024, apenas unos pocos días después de haber asumido al frente de la Casa Rosada, Milei advirtió que "las fallas de mercado no existen. So pretexto de un fallo de mercado se introducen regulaciones que lo único que generan son distorsiones en el sistema de precios, que impiden el cálculo económico, y en consecuencia el ahorro y la inversión. Aquellos que supuestamente deben defender los valores de Occidente se encuentran cooptados por una visión del mundo que inexorablemente conduce al socialismo y, en consecuencia, a la pobreza".

Ahora, frente a la encerrona en que cayó la economía argentina merced de las políticas libertarias, Milei y Caputo comenzaron a intervenir cada vez más en el mercado. De hecho lo hicieron desde el primer momento cuando, a pesar de repetir hasta el hartazgo que el Estado no debe inmiscuirse en los contratos entre privados, sí lo hicieron con todo su poder de fuego para interferir en las discusiones paritarias, imponer un techo a los acuerdos y así garantizar la licuación de salarios, una de las patas clave de sus programa antiinflacionario.

Tal fue la primera y más sostenida intervención del gobierno de Milei en los contratos entre privados. Sin embargo en los últimos meses, y tras diez meses de inflación en alza, la disparada de los precios de los combustibles, el consumo por el piso y la actividad económica derrumbándose, cada vez más Milei y Caputo intervinieron de distinta manera para morigerar el impacto de esos "fallos de mercado", esos mismo fallos que, a decir del mandatario libertario, supuestamente no existen.

El último de ellos fue la decisión de utilizar a YPF como ariete para contener la disparada de los precios de los combustibles que provocó la guerra en Irán. Aunque desde el inicio de su gobierno sostuvo que los precios de los combustibles debían propender al precio de paridad de exportación (PPE), es decir que, a pesar de ser Argentina un país productor de petróleo y gas, los precios internos deberían ser los mismo que en un país que es meramente importador y paga los precios internacionales, ahora busca desanclarlos.

YPF-Surtidor combustibles nafta

En esa línea el CEO de YPF, Horacio Marín, y tras una suba de más del 20% en los precios de los combustibles que promete fogonear aún más la inflación de marzo y abril, anunció el viernes pasado "un buffer de precios de combustibles por hasta 45 días". En criollo, el Gobierno intervino con el congelamiento de los precios sin importar que suceda con el valor del barril del petróleo en el mercado.

"Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor. Durante este período, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent, quedando liberadas el resto de las variables que componen el precio", explicó Marín en un rapto de heterodoxia económica propia de las últimas gestiones peronistas .

En tanto, frente al derrumbe del consumo el gobierno de Milei, esta vez por intermedio del Banco Nación, lanzó una versión remozada del Ahora 12 del kirchnerismo y lanzó el programa Ahora 20 para financiar gastos en cuotas. De esta manera la gestión libertaria se hamaca en la banca pública, la misma que quiso privatizar y a la que ahora apela ante la inacción de los privados para dinamizar la economía, con la esperanza de "activar algo el consumo" mediante la compra en cuotas sin interés.

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El programa Ahora 20 permitirá equipar y renovar el hogar con una flexibilidad de financiación que no se veía en los últimos meses y estará vigente hasta el próximo 31 de mayo.

Inmerso en el círculo vicioso de la economía libertaria, ahora Milei y Caputo buscan potenciar el deprimido consumo y a intentar también despegar el dólar del piso de las bandas de flotación que está depiimiendo cada vez más la actividad económica.

Para ello el Banco Central de la República Argentina (BCRA) resolvió la semana pasada avanzar con una baja de 5 puntos en los encajes bancarios que había elevado el año pasado, en la previa de las elecciones legislativas, en un intento por contener en ese entonces la disparada del dólar. La decisión del BCRA es una señal clara para avanzar en el proceso de remonetización que el equipo económico anunció a fines de 2025 y que hasta ahora no se había puesto en marcha. Los pesos emitidos para la compra de dólares fueron luego esterilizados en las licitaciones del Tesoro y también por distintos instrumentos emitidos por el Banco Central.

La contracara posible de esta nueva apuesta: más inflación.

milei caputo
Javier Milei junto a Luis Caputo.

Javier Milei junto a Luis Caputo.

El fuerte apretón monetario que dispuso el Gobierno el año pasado antes de las Legislativas para controlar al dólar tuvo, como era de esperarse, efectos secundarios. Entre ellos se destacan el alza de la tasa de interés, freno del crédito, aumento de la morosidad y caída del consumo interno. La baja de la tasa de interés ahora podría reactivar un poco el consumo y sentar las bases para convertir el círculo vicioso en que estaba inmerso la economía argentina en uno virtuoso. Sin embargo, ello podría echar por el piso los planes de desinflación del gobierno libertario y con ello la única cucarda, aunque ya abollada, que podían colgarse Milei y Caputo.

A todo este combo de intervención estatal en el mercado, el Gobierno sostiene a capa espada una de las pocas decisiones que no modificó desde el día 1: pisar salarios y para ello, una vez más, la secretaría de Trabajo de la Nación no homologa acuerdos paritarios que le empaten o ganen a la inflación.

El año pasado Caputo también había ejercido una fuerte presión sobre los grandes supermercados cuando, al calor de la disparada del dólar previo a las elecciones legislativas, las grandes productoras de alimentos habían comenzado a remarcar con fuerza sus listas de precios. Aquella intervención indirecta y la presión sobre los precios surtió efecto y muchas de estas empresas retrotrajeron luego en parte sus subas.

Al calor del relato libertario, Milei y Caputo vienen hace tiempo ya cimentando, con cada una de las medidas que vienen adoptando para paliar la crisis de sus propias políticas profundizaron, su propio "camino al comunismo".

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