Mientras Javier Milei destruye empleos, el "comunista" Lula alcanzó un récord de personas ocupadas en Brasil
Mientras ataca por "comunista" a Lula da Silva y su modelo económico, Javier Milei lidera la destrucción del entramado productivo de la Argentina.
Javier Milei y Lula da Silva, juntos.
A contramano del maltrecho relato que Javier Milei y Luis Caputo intentan sostener cada vez con más dificultades, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) dio a conocer días atrás su último informe sobre la “Dinámica laboral y empresarial en Argentina”. Allí reveló, sobre la base de datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), que desde el inicio de la gestión libertaria cerraron 31.342 empresas y se destruyeron 434.126 puestos de trabajo formales.
En la vereda de enfrente Luiz Inácio Lula da Silva, el "comunista" tal como lo denomina el tándem Milei - Caputo, acaba de alcanzar un récor histórico de personas ocupadas en Brasil.
Según informó días atrás el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) el mercado laboral brasileño alcanzó nuevos máximos históricos en agosto, con 103,5 millones de personas ocupadas, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en 5,3 por ciento, la más baja desde 2012.
El índice de desocupación registrado en el trimestre terminado en agosto se redujo en 0,3 puntos, hasta el 5,3 por ciento, frente al trimestre terminado en mayo, cuando se situó en 5,6 por ciento, y también fue 0,3 puntos inferior a la registrada en el mismo período de 2025.
Se trata, además, del menor nivel para un trimestre terminado en agosto desde el inicio -en 2012- de la serie histórica de la Encuesta Nacional por Muestra de Domicilios Continua (PNAD Continua).
La cantidad de personas ocupadas aumentó en 774 mil respecto al trimestre anterior, equivalente a un crecimiento del 0,8 por ciento, y alcanzó el mayor nivel registrado por la encuesta.
El avance de la ocupación estuvo encabezado por la construcción, que incorporó a 306 mil nuevos trabajadores, un crecimiento del 4,1 por ciento, y la industria, que aumentó en 265 mil personas, un 2 por ciento más.
La informalidad, sin embargo, mostró un ligero aumento y alcanzó al 37,5 por ciento de la población ocupada, frente al 37,3 por ciento del trimestre anterior, y en términos absolutos, los trabajadores informales sumaron unos 38,8 millones.
La debacle del modelo de Javier Milei
Un panorama diametralmente distinto presentan las estadísticas argentinas merced de las polpiticas impulsadas por el tándem Milei - Caputo.
De acuerdo con el CEPA sobre la base de datos oficiales, desde el inicio de la gestión libertaria hay más de 30 mil empresas menos (una contracción del 6,1 por ciento sobre el total del universo, el cual se redujo de 512.357 empleadores declarados en noviembre de 2023 a 481.015 empresas en junio de 2026) y se pedieron más de 434 mil puestos de trabajo formales.
“Van 13 meses de caída consecutivas del empleo asalariado registrado privado; es un récord la cantidad de meses ininterrumpidos desde el inicio de la serie SIPA (2009)”, advirtió el economista Santiago Battista.
La masa ocupacional formal disminuyó 4,4 por ciento, pasando de 9.857.173 empleos registrados al inicio del período evaluado a 9.423.047 puestos en junio de 2026. Al igual que en la serie empresarial, el sexto mes del año mostró una contracción mensual de 22.513 empleos formales menos respecto a mayo.
De acuerdo con Battista, en el último año se perdieron 11mil empleos por mes. Desde que gobierna Milei, “la industria perdió 88.496 puestos (-7,4 por ciento). Lleva 20 meses seguidos de caída y está en su nivel más bajo desde 2021. La construcción perdió 62.700. Entre industria y construcción explican el 61 por ciento de la pérdida total. De las 14 actividades económicas, 11 destruyeron empleos”, detalló Battista en X.
Esta La destrucción del entramado productivo del país es producto de las políticas económicas de ajuste fiscal y desregulación imlementadas desde el 10 de diciembre de 2023. Entre las principales causas de la retracción se destacan la contracción de la demanda interna, fruto de la pérdida del poder adquisitivo salarial; el incremento sostenido en las tarifas de los servicios públicos e insumos básicos, el encarecimiento de la estructura general de costos fijos en dólares y el debilitamiento de los esquemas de protección o fomento a la producción nacional frente a la competencia exterior que está viviendo el viento de cola de la apertura indiscriminada.
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