Amalia Granata: entre Robbie Williams, Rumania, la fama esquiva y los ataques de pánico

Espectáculos

* El derrotero de esta chica rosarina bien podría servir para una novela.
* Su hermana le cuenta a minutouno.com la intimidad de quien "se hizo conocida por pasar una noche con Robbie Williams".

La modelo Amalia Granata tuvo, en los últimos tres años, una vida muy agitada. No le faltaron escándalos, amoríos pasajeros, viajes repentinos y hasta un reality show.

Es que, con sólo 26 años, la rubia que se hizo conocida a fines de 2004 cuando supuestamente pasó una noche de amor con el cantante británico Robbie Williams (quien no puede salir de su adicción a las drogas), tiene con qué saltar a la fama.

Los comienzos de una vida particular

Amalia nació en Rosario hace 26 años. Con padre y madre separados pero con una aceptable posición económica, de chica era muy movediza, le gustaban los deportes: en especial la gimnasia rítmica y el voley. Ya en la secundaria era buena alumna y no solía llevarse materias. Su vida transcurría como la de cualquier joven.

“Terminó el secundario con más de 7 – recuerda su hermana Natalia en diálogo con minutouno.com- . Empezó a estudiar historia, y dejó para hacer promociones porque no podía hacer las dos cosas. Trabajó como secretaria en un sanatorio y estudió  instrumentación quirúrgica. Le quedaron 4 materias para recibirse”, cuenta.

En 2003 se interesó por el mundo del modelaje. “Era fanática de los zapatos de Ricky Sarkany, así que le mandó un book de fotos y él la llamó”, dice la hermana de Amalia. De esta manera, con sólo 22 años se vino a Buenos Aires y comenzó a hacer campañas para el diseñador. Viajaba de Rosario a Capital Federal todas las semanas.

Al año siguiente, conoció a un productor de Marcelo Tinelli, quien la invita a ver la presentación de Robbie Williams. “Todavía no se había contactado con ninguna agencia o marca”, asegura Natalia.

“La historia comenzó cuando ella acompañó a su amigo a llevar algo al lobby del hotel donde estaba la estrella. En ese momento había varias personas tomando algo, entre ellas Luciana Salazar”, recuerda la hermana de Amalia. Pero parece que Williams se quedó con Granata.

Lo cierto es que después de ese amor fugaz, Granata comenzó a deambular por cuanto medio podía: chimenteros, noticieros, revistas, diarios, radios. En todos comentaba su amorío fugaz con el cantante. Eso fue suficiente como para que su carrera fuera en ascenso.

Claro que su “anécdota” con Robbie Williams traspasó la frontera y llegó a Chile. Sin consultar a nadie, Amalia se tomó un avión y cruzó la Cordilleras de Los Andes para trabajar.

Participó en dos programas de la televisión trasandina: REC (2006) e Intrusos en la Televisión (también en 2006) por Red TV. Además, continuó su trabajo como modelo.

Chile: entre escándalos y depresión

No todas fueron buenas para Amalia en el país vecino. Dos escándalos muy visibles cubrieron su estadía. El primero se dio alrededor del tenista chileno Marcelo “chino” Ríos. Se la vinculó sentimentalmente con él, y, gracias a eso, fue tapa de varias revistas.  “Fue Marengo la que le presentó a Ríos. Pero el primer día que iban a salir el tenista no podía mantenerse parado porque estaba, por lo menos, borracho”, revela Natalia.

“Después salieron pero no paso nada serio”, agrega la hermana de Amalia. Lo cierto es que la prensa la acosó y estuvo en boca de todos durante varios meses. Hablando de Ríoa Granata llegó a decir en cámara: “Le gustan las rubias pero nada más. Mucho bla bla y a la hora de…nada”.

Pero no todo terminó allí, el escándalo mediático que provocó Amalia llegó a la política cuando la rubia empezó a salir con un diputado socialista chileno llamado Marcelo Díaz. Las presiones mediáticas, sumadas a las del histórico partido de centroizquierda, terminaron con la relación. “Cuando empezó a salir con el diputado, ella la pasaba bien pero el día que él terminó con la pareja ella se deprimió”, admite la hermana de Amalia.

A partir de allí, para comienzos de este año, la joven modelo estuvo con ataques de pánico y un fuerte cuadro depresivo. “Tenia mucho trabajo, a veces ni siquiera podía hablar por teléfono con ella. Le sonaban los tres celulares que tenia al mismo tiempo”, recuerda su hermana.

“Además, hacía dietas muy estrictas y se levantaba muy temprano. A veces no comía o se obsesionaba con estar flaca. Estaba muy acelerada y presionada. Yo la sentía nerviosa y agresiva”, agrega.

De esta manera, Amalia fue internada y fue medicada fuertemente por dos psiquiatras locales. A tal punto que le recomendaron volver a su Rosario natal durante seis meses para intentar recuperarse.

Su manager chilena: amenazas y robos

Mientras estuvo en Chile, por casi dos años, tuvo una representante con la cual tuvo una relación compleja. “Su manager chilena le robo 8 mil dólares”, asegura su hermana.

Inclusive, cuando la joven modelo regresó a la Argentina para reponerse, su ex representante “la empezó a amenazar”. “Primero quiso seguir la relación laboral y, como Amalia no quería saber nada, le mando cartas diciéndole que la quería ver muerta”, revela Natalia.

El reality y el futbolista

Pero sus ajetreados días de recuperación en Rosario terminaron justo a mitad de año, cuando la producción de Telefe la convocó para formar parte de Gran Hermano Famosos. Una vez más, sin consultar a nadie, Amalia dijo que “sí”, aún bajo prescripción médica.

Claro que, una vez dentro del experimento, se la vio aislada y hasta confundida por momentos. Inclusive llegó a realizar sus necesidades en el patio de la casa y ante las cámaras del jardín.

A todo esto, casualmente (o no tanto), fue la primera expulsada de la casa con el 54 por ciento de los votos. Experiencia terminada. Pero su vida volvió a tomar otra vuelta de tuerca. A la semana de salir del programa conoció al futbolista Cristian Fabbiani (ex Lanús).

Se habría enamorado inmediatamente. A tal punto que no sólo no lo presentó a su familia, sino que decidió irse con él a Rumania, donde Fabbiani tenía un contrato firmado. Una semana antes se habían conocido. “Es totalmente normal para nosotros. Ella es así, lleva una vida vertiginosa, es súper impulsiva”, la describe su hermana.

Hoy en día, se encuentra embarazada del futbolista allí en Rumania y, aunque no logra entender lo que le dice su obstetra, le dice a su familia que “está todo bien”. “No sabe si va a ser nene o nena. Pero ya nos avisó que lo van a  tener en Rosario”, explica Natalia.

De esta manera, en diciembre Amalia Granata volverá a la Argentina junto a Fabbiani. Claro que él debería volver en enero a Rumania y aún no decidieron qué harán finalmente.

A todo esto, ¿qué pasó con Robbie Williams? Bueno, según contó Amalia en varios reportajes se mandaban mails pero ella no los entendía. Entonces, recién el año pasado viajó a verlo a Estados Unidos junto con una amiga. “Pero no pasó nada”, dice, para desilusión de muchos Natalia.

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