Habló el hombre rescatado tras ocho días bajo los escombros en Venezuela: "Volví a nacer, fue un milagro"
Después de una semana atrapado en la oscuridad Hernán Gil emergió de las ruinas como un hombre nuevo. Lo rescataron especialistas de Estados Unidos y Chile.
El miércoles 1o de julio, cuando se cumplía una semana del doble terremoto que arrasó el estado de La Guaira, en el norte de Venezuela, un grupo de rescatistas logró elevar de los escombros a un hombre, que, contra todo pronóstico y como designio divino, se aferraba a la vida. Era Hernán Gil, que contó su historia esta semana.
Desde la cama del hospital de Venezuela donde se recupera, el sereno de 43 años explicó que aquel miércoles por la tarde estaba sentado en su silla, cumpliendo con su trabajo en el subsuelo del Sol Marina Garden, un edificio que quedó derruido apenas sucedió el primer terremoto, pasadas las 18.
"Ya el segundo fue fuertísimo", recordó en declaraciones a AFP en referencia al movimiento telúrico de 7,5 de intensidad.
"Quedé como inconsciente en el momento. Cuando desperté, todo estaba oscuro (...) De ahí pa’ allá todo era incertidumbre", relató Gil.
El hombre quedó en una posición imposible: casi de rodillas y a oscuras, en una suerte de hueco providencial formado por las paredes que habían colapsado a su alrededor, y con las piernas enredadas en la silla que hasta hacía unos momentos lo sostenía.
"Sentía que la pared me estaba completamente arrollando", remarcó.
Hernán Gil alzó su voz primero hacia los suyos, pidiendo ayuda a gritos en la oscuridad. Después se entró a su fe: "Recé mucho. Clamé a Dios, y le dije Dios mío ‘¿por qué a mí? ¿por qué así? por favor permíteme por lo menos ver a mis hijos'", expresó.
Gil sufrió lesiones en las piernas y en su ojo derecho, sangró por la nariz bastante tiempo y perdió la noción del tiempo mientras rescatistas de toda Venezuela, de México, Estados Unidos, Chile, Argentina y otros países buscaban sobrevivientes entre los escombros.
A Gil además lo buscaba su esposa, Gusbimar González, y él tenía presente a sus hijos y a su padre, ya fallecido. "Se me dieron muchos recuerdos", reconoció.
En lo que sería el tercer día post terremoto Gil escuchó el sonido constante de pasos, pero "muy lejos". El hombre comenzó a gritar y así logró dar señales de vida.
Lo habían encontrado, pero pasarían cinco días más hasta que rescatistas de Chile y los Estados Unidos lograran extraerlo debajo de la mole. En ese tiempo le dieron una vía de hidratación clave para su supervivencia.
Aún así Gil aseguró que "lo más difícil fue salir".
"¡Volví a nacer! Fue un milagro", exclamó.
Ahora que se recupera en un hospital junto a su esposa, y ya en contacto con sus hijos por videollamada, el sereno de 43 años aseguró que nunca más trabajará en un sótano.
Hasta el domigno pasado el Gobierno de Venezuela llevaba registradas más de 3.300 muertes por los terremotos del 24 de junio pasado, y unas 17.345 personas sin vivienda, durmiendo en 79 campamentos transitorios.
Las Más Leídas








Dejá tu comentario